Las ánimas peregrinas de San Andrés de Teixido

Ánimas peregrinas San Andrés Teixido
Imagen: Juan José Hernández Rodríguez en Wikimedia Commons

Termina noviembre y es momento de planear puentes próximos y escapadas varias. Os vamos a recomendar un lugar que aúna misterios y belleza al mismo tiempo. Está en Galicia, claro, que algo de tópico nunca viene mal en estas fechas: San Andrés de Teixido, a donde vai de morto quen non foi de vivo.

Se trata de una aldea de la parroquia de Régoa, cerca de Cedeira. Sólo tiene medio centenar de habitantes pero su capilla es un lugar de peregrinación al que resulta inevitable hacer referencia hoy. Y no sólo porque esté asomada al mar desde lo alto de los acantilados más altos de España -612 metros- formando una bonita postal -con vistas especialmente atractivas desde la tosca Garita de Herveira-, sino también, y sobre todo, por el ambiente que se respira, lleno de misterio, superstición y mitos milenarios relacionados con la muerte y el más allá. Una visita perfecta para los adoradores del esoterismo y el más allá. Hacer turismo en esta zona está cada vez más en auge, tanto en San Andrés de Teixido, como en los alrededores, por lo que os lo recomiendo. Como hemos dicho, en estas fechas es cuando más turismo acude, así que conviene revisar bien el alojamiento en la zona. Llamar a los hoteles o pensiones para conocer la disponibilidad, revisar portales como Zoover, que recogen experiencias de viajeros en alojamientos, o reservar con la mayor antelación posible, son algunas de las prácticas recomendables para temporada alta.

La leyenda cuenta que el apóstol San Andrés naufragó en la zona -su barca se transformó en peñasco- y que Dios, para compensarle, le prometió un santuario y una romería que duraría hasta el fin del mundo y que todos acudirían allí, en vida o ya fallecidos. Otra versión sustituye el naufragio por la tristeza de ver que la gente peregrinaba a Santiago de Compostela olvidando Teixido.

El caso es que la ermita actual, construida por Miguel López de la Peña en 1789 y, por tanto barroca, se alza sobre otra anterior gótica, que formaba parte de un monasterio. Pero éste, a su vez, parece que ocupa el lugar donde antaño había un santuario celta, un sitio mágico considerado la puerta hacia el otro mundo y que fue ocupado por el cenobio para cristianizar el entorno.

Prueba de ello son los milladoiros, montones de piedras que los peregrinos fueron dejando a los lados de los caminos y que hoy suman miles de piezas, pues los arqueólogos los tienen datados desde la Edad del Hierro y la costumbre perdura. También lo hace la de la Fuente de los Tres Caños, donde se bebe y se arroja una miga de pan como ofrenda al santo para que interceda a favor. No vale un pan cualquiera; ha de ser un sanandrés, con la forma de aquello que se solicita (una mano para el amor, un pez para el trabajo, etc.).

Algunas leyendas sobre San Andrés de Teixido están relacionadas con la Noche de San Juan, especialmente las que protagonizan doncellas enamoradas. Pero estamos en noviembre, y además hoy día 30 es la onomástica del santo, fecha propicia para visitar el lugar en romería. Como dicen las creencias, algunos ya fallecidos lo harán en espíritu, guiados por dos familiares o conocidos que deben ir a buscarle al cementerio.