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Timeline del Dr. Who como un plano del Metro


¿El Dr. Who en Metro? ¿Y la Tardis, se preguntarán muchos? Bueno, no es el Metro de Londres exactamente sino un plano-esquema con las líneas temporales vividas por todos los doctores de la serie. Es obra de Crispian Jago, un consultor de la Universidad de Oxford que además es un fan de la serie. Trabajo de chinos porque cada línea representa las aventuras de un doctor por el universo mientras que cada estación equivale a un enemigo. Y con interactividad, como podrán comprobar si van al enlace inferior.

Hay que tener en cuenta que este año 2013 fue el 50ª aniversario del estreno del primer episodio: tuvo lugar el 23 de noviembre de 1963 y se mantuvo en pantalla hasta el 6 de diciembre de 1989 en la BBC. Pensados para todos los públicos la duración de los capítulos era de 25 minutos, que más tarde se aumentarían a 45, 60 e incluso 90 (los célebres especiales). El tiempo que duró en pantalla resulta elocuente del éxito.

En 1996 se hizo una película en coproducción con EEUU que debía constituir el episodio piloto de un relanzamiento de la serie.T uvo gran acogida en Reino unido pero fracasó al otro lado del océano y se aparcó el proyecto hasta 2003, en que se le dio un nuevo impulso. Así, la última etapa hasta ahora empezó el 26 de marzo de 2005 en BBV One y desde entonces no sólo no ha parado sino que ha saltado a otros países.

A lo largo del medio siglo transcurrido, los guionistas solventaron los cambios de actor protagonista recurriendo a la facultad que tiene el Doctor para regenerarse en un nuevo cuerpo. De esta forma, once actores han interpretado de forma más o menos permanente el papel. Son los que se puede ver en el plano, aunque falta el duodécimo, que se incorpora el próximo diciembre.

En fin, Dr. Who ha cosechado índices de audiencia inauditos. Tanto como para resucitar después de 50 años, haber ganado montones de premios y dado lugar a versiones teatrales, spin offs, dibujos animados, conciertos en The Proms y un amplio merchandising en el que las estrellas son los muñecos de los Daleks (los malos) y la Tardis, una cabina azul de policía cuyos derechos de imagen registró la BBC no sin antes tener que ganar en juicio a la Policía Metropolitana de Londres.

Y para los que no conozcan la serie, decir que los amantes de la ciencia ficción agradecerán la vuelta al género clásico que supone, superando la tendencia actual de riddicks, elyseums y willsmiths que en la práctica supone poco más que acción y peleas. En Dr. Who hay argumentos mejores que otros, como es lógico, pero si les digo la idea básica de algunos verán que la cosa promete: unas estatuas que en realidad son depredadores, aunque sólo pueden moverse hacia sus víctimas cuando éstas cierran los ojos; una ciudad volante situada en un asteroide que obtiene la energía necesaria para moverse y sobrevivir de la tortura a un gigantesco ente que vive en su interior; una colosal autopista de incontables carriles aéreos que circulan en múltiples direcciones y niveles, y que se encuentra sumida en un atasco de cientos de años hasta el punto de que los viajeros pasan toda su vida en él…

Vía: Trend it up
Imagen: crispian.net