El rascacielos que derrite los coches

_69618562_walkiecomp

Un rascacielos de reciente construcción en Londres, al que ya apodan 'el walkie talkie' por su peculiar silueta, está siendo el protagonista de curiosos sucesos que tienen que ver con la capacidad reflectiva de su fachada cristalina.

Situado en el número 20 de la calle Fenchurch (quienes hayan leído todos los volúmenes de la Guía del Autoestopista Galáctico se deleitarán con las coincidencias), es un diseño del arquiteto Rafael Viñoly.

Su particular forma hace que la luz se refleje en sus cristales de una manera tan intensa que varios vehículos aparcados en las cercanías han sufrido deformaciones por el intenso calor. Entre ellos un Jaguar XJ que apenas estuvo una hora bajo los reflejos, pero que al cabo de ese tiempo parece que ya desprendía olor a plástico quemado.

De momento las autoridades han limitado el aparcamiento en los alrededores, hasta que se investigue como es posible esta recreación del famoso truco de Arquímedes en Siracusa, que todavía los historiadores están discutiendo.

Pero no sólo son los vehículos quienes se llevan la peor parte, la intensa luz molesta y mucho a los peatones, como se puede ver en la foto colgada en Instagram por fiftyfathom. Imaginaros lo que puede pasar si alguien se detiene por allí unos minutos más de los necesarios. Puedes acabar achicharrado.

La BBC y City A.M. se hicieron eco de la noticia estos días.