Una invasión de algas tiñe de verde la costa china

Una invasión de algas tiñe de verde la costa china

Invasión algas tiñe verde costa china

Ha salido en casi todos los medios de comunicación pero por si alguien estaba en la playa y no se ha enterado, que sepa que en la costa de Qingdao, en la provincia norteña de Shandong (China), la gente no ha podido para su día de playa porque al llegar se encontraron con ésta totalmente tapizada por un manto vegetal de intenso color verde. Paradójicamente, el lugar está bañado por el llamado Mar Amarillo.

Se trataba de una auténtica invasión de algas que cubría una superficie de casi treinta mil kilómetros cuadrados nada menos, contando todas las zonas afectadas (Quingdao sólo fue una de ellas, la más conocida por ser un centro turístico). Es todo un récord, hasta el punto de que supone el doble de lo registrado la última vez en 2008, que fueron unos trece mil kilómetros cuadrados. Porque, aunque raro donde los haya y poco frecuente, desde hace unos seis años suele darse cada verano en esa región china.

Está originado por el vertido masivo al mar de nutrientes tipo fosfatos o nitratos, que provoca el crecimiento desmesurado de esa especie en combinación con las altas temperaturas. Y ya sabemos que en China hay un serio problema con la contaminación. El origen de los vertidos ya no está tan claro; se habla de aguas residuales no tratadas adecuadamente pero también de fertilizantes de agricultura o procesos industriales.

En realidad las algas, que pertenecen a la especie Enteromorpha prolifera y taparon todo el litoral, son inocuas para los seres vivos en general y el ser humano en particular, por eso los más lanzados se aventuraron a bañarse entre ellas. Pero sí pueden acarrear problemas importantes para el medio ambiente al desestabilizar los ecosistemas marinos (agotan el oxígeno subacuático), sin contar el hedor que producen cuando empiezan a pudrirse.

Por esa razón la mayor parte de los domingueros chinos se quedaron sin su jornada de sol y playa. En vez de acoger cuerpos tostándose al sol, la arena se llenó de exxcavadoras enviadas por las autoridades para que procedieran a retirar la vistosa capa verde. Al parecer se calcula que se sacaron veinte toneladas diarias mientras duraron los trabajos.