Un verano romano en la Villa de Veranes

Gijón (Asturias) nació a partir de una población romana a su vez asentada sobre un castro anterior conocido como Noega y situado en la península que cierra uno de los extremos da la actual playa de San lorenzo, la Campa Torres, la península de Cimadevilla. Por tanto, son abundantes los restos, de los que destaca sobre todo las termas y la villa de Veranes. De ésta última es de la que quería hablar y no sólo del lugar en sí, como verán.

Como se puede deducir de su nombre, se trata de una casa rural, una explotación agropecuaria que en el modelo clásico tenía una parte dedicada a vivienda y otra a la actividad del campo y cuyo propietario fue un tal Veranius, que que la habitó en el siglo IV d.C. Forma parte del Yacimiento Arqueológico Torrexón de Veranes, descubierta bajo los restos de una iglesia visigoda a 12 kilómetros de Gijón, en una vertiente a media ladera de la antigua carretera a Oviedo y a unos 150 metros sobre el nivel del mar.

Tras los correspondientes trabajos de investigación y posterior adecuación, se abrió al público como museo en 2007: una hectárea a la que se accede por un edificio de recepción y luego caminando sobre un sendero enlosado con puntos de observación para contemplar las diferentes dependencias: cocina, patio, habitaciones, triclinium, baños… Alguna de ellas aún conserva el pavimento original, como el oecus (estancia de representación), donde destaca el mosaico polícromo protegido por una cubierta que nos da idea del volumen que en su origen tuvo esta sala.

La entrada cuesta 2,50 euros, aunque hay varios tipos de tarifa y abonos combinables con otros museos gijoneses. Además, los domingos es gratis. Pero en temporada estival la Villa Romana de Veranes organiza un programa muy curioso y original, con actividades relacionadas con la antigua Roma. Una de ellas se titula Finis Adventus y consiste en un espectáculo teatral por 12 euros -siempre que haya un mínimo de 50 espectadores- en el que la compañía La Tarasca interpreta una divertida obra en posía para facilitar la comprensión de la importancia de las calzadas romanas en general y la Vía de la Plata (que enlazaba la actual Gijón con el sur de Hispania) en particular.

Asimismo, hay un itinerario guiado llamado Un sábado con el fauno de la villa, en la que dicho personaje, encarnado por un figurante debidamente caracterizado, va mostrando la villa a los visitantes con comentarios humorísticos. Aquí se exige un mínimo de 15 personas y el precio es de 8 euros (gratis los menores de 6 años, como en el caso anterior).

Por último está la Gustatio romana, que completa el recorrido con el fauno con una gustatio o degustación de pequeños platos elaborados a partir d erecetas originales de época romana, que formaban parte de los banquetes de esas villas señoriales en el siglo V d. C. Se requieren 25 personas, al precio de 20 euros (10 los niños de 4 a 12 años). Si echas un vistazo al breve vídeo verán lo apetitoso que parece el menú.

Más información: Villa Romana de Veranes