Coches de cine en Toledo

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El atrezzo cinematográfico suele ser un auténtico filón al que se puede seguir sacando provecho después de terminada la película. No sólo reutilizándolo en otros rodajes sino exibiéndolo al público en exposiciones ad hoc. Últimamente se han dado varios casos organizados por importantes museos, a menudo con el vestuario como protagonista pero también con otros elementos.

Sin embargo, lo que acaban de inaugurar en Yuncos (Toledo) no es una simple muestra temporal sino todo un museo en sí. Llamándose Coches de cine no hace falta tener mucha imaginación para deducir qué tipo de piezas se pueden ver en una visita a un sitio llamado Museo Coches de cine: más de un centenar de vehículos usados en infinidad de producciones tanto nacionales como internacionales, para la gran pantalla y en series de televisión.

Los coches de la colección han estado disponibles también para reportajes de revistas y promociones de moda, interviniendo en diversos spots emitidos en televisiones españolas y extranjeras.

¿Qué ejemplos se encontrará un visitante? Pues los automóviles utilizados en películas como Mortadelo y Filemón (Javier Fesser), Pájaros de papel (Emilio Aragón), Volando voy (Miguel Albaladejo), Noche de Reyes y la segunda parte de Mortadelo y Filemón (Miguel Bardem), entre ottras. Para la TV, las series más seguidas: Amar en tiempos revueltos (TVE1), La República (TVE1), La Señora (TVE1), Amar es para siempre (A3) o El secreto de Puente Viejo (A3).

Obras dirigidas por cineastas de postín como Álex de la Iglesia, de cuya Balada triste de trompeta se muestran un Land Rover y el Seat 1.430 tiroteado que se ve en la foto; o Pedro Almodóvar, que en Volver incluyó una escena con un Ford Granada que conducía Penélope Cruz; o Jaime Chávarri y su Las bicicletas son para el verano, donde salía un Peugeot 201.

Hay modelos desde los años veinte hasta la actualidad, aunque predominan los modelos antiguos, como es lógico, pues resultan más vistosos. De hecho, uno de los más añejos aún no ha debutado en el cine: el Citroen Kegresse que conducía el rey Alfonso XIII. Y es que el museo tiene su base en la colección privada de Vicente Pavía, quien desde hace cuarenta años se dedica a reunir viejos coches, fruto de su afición al tema pero también de su cinefilia.

En ese mismo sentido, amantes del séptimo arte o del mundo del motor (o ambas cosas) tienen una cita en el Camino de la Magdalena, s/n de Yuncos, a unos 20 minutos de Madrid (salida 40). Abre sólo los sábados y domingos (por semana sólo con cita previa) de 10:00 a 18:00 horas, con entradas a 7 euros (5 los niños de 7 a 12 años y gratis los menores de esa edad).

Más información: Coches de cine