El fin de WhatsApp

El fin de WhatsApp

Whatsapp

Ayer varios medios se hicieron eco de la noticia, adelantada por Techcrunch, de que este mismo año WhatsApp pasaría a ser de pago también en iOS, donde hasta ahora sólo era necesario comprar la aplicación para disfrutar de un uso indefinido y gratuito. No es que sea un cantidad anual muy grande la que habrá que pagar, similar a la tarifa establecida para dispositivos Android o Windows Phone, es decir, unos 0,89 céntimos al año. Sinceramente, no me parece una cantidad significativa, nos gastamos más en otras cosas menos útiles. Además la cuota será sólo para los nuevos usuarios, y quienes ya adquirimos la aplicación hace tiempo seguiremos, en principio, disfrutando de la gratuidad.

Sin embargo creo que esto es el principio del fin de WhatsApp. A menos que ofrezcan algo más que lo que actualmente ofrece, mejoren la seguridad, el diseño, y consigan presentarlo como algo que desees usar por encima de todo. Habiendo alternativas gratuitas y de calidad similar encuentro lógico que los usuarios migren a otras aplicaciones, como parece que está pasando con los usuarios de Android. No se trata de pagar o no pagar sino de que aquello por lo que pagas sea atractivo y tenga calidad. Que no es el caso.

Y digo que esto va a ser el fin de WhatsApp porque ¿para que quiero una aplicación que sólo me va a permitir comunicarme con un reducido grupo de contactos? Para enviar mensajes en iOS ya tengo la aplicación nativa del iPhone y el iPad. No necesito WhatsApp. Tengo que tener una aplicación para mis contactos de otras plataformas que todavía usan WhatsApp y una más para aquellos que no lo usan? Es una locura. Al final terminaré usando la aplicación que use la gran mayoría de mis contactos, y sospecho que no va a ser una de pago. Es algo parecido a lo que ocurre con Twitter y App.net.

Ahí fuera hay ya un buen puñado de alternativas interesantes, como Spotbros, Line (la que menos me gusta de todas), Viber, el propio Facebook Messenger (quizá el que más puntos tiene para llevarse el gato al agua), el viejo conocido Skype, o Groupme (una alternativa que me gusta mucho).