Categorías
Hoteles

San Valentín en Asturias: el Hotel Palacete Peñalba


Dado que se acerca San Valentín (será dentro de una semana, el próximo jueves 14 de febrero) y como seguro que más de un lector tendrá una pareja a la que sorprender con una escapada romántica, vamos a darle una idea. Una idea curiosa y atípica, como lo es alojarse en un hotel modernista de claro estilo Gaudí… pero fuera de Cataluña, en un lugar tan sorprendente e insospechado como Asturias: el Palacete Peñalba.

Está en la localidad de Figueras, en el concejo de Castropol, lindando con Galicia. Como indica su nombre, se trata de lo que en el Principado llaman comúnmente una casa de indianos, es decir, que eran las lujosas mansiones que levantaban los emigrantes que retornaban de América a su tierra enriquecidos. En este caso, la mandó construir doña Socorro Sánchez, viuda de Wenceslao Gracía Bustelo, quien hizo fortuna en Argentina.

El edificio, erigido en 1912, está firmado por Julián Árbex, un discípulo de Antonio Gaudí, de ahí el inconfundible estilo elegido. El espectacular aspecto exterior tiene tres cuerpos, los laterales de forma circular rematados por una balaustrada y el central con doble escalinata y dos balcones ovalados superpuestos, y se refuerza en el interior con habitaciones abovedadas, tapices y decoración floral. Está catalogado como Monumento Artístico.

También hay 18.000 metros cuadrados de jardines ingleses con árboles centenarios y bellas vistas a la ría del Eo (la que separa Asturias de Galicia) diseñados por el Jardinero Mayor de Madrid Cecilio Rodíguez, que también trabajó para el rey Alfonso XIII. Al lado hay otro pabellón más pequeño que se hizo como regalo de bodas de la hija de la dueña reformando el Palacete Cotarelo, comprado para la ocasión. Fue reformado en 2003 y constituye todo un museo romántico, con una decoración a base de parterres, tapices, jarrones y estucos que está firmada por Chus Quirós.

El complejo es hoy un hotel de cuatro estrellas con el sello de calidad de la cadena Casonas Asturianas y que cuenta con una veintena de dormitorios, todos diferentes entre sí en tamaño, forma y ambientación, alternando tradición colonial y vanguardia: baños de mármol con bañera de hidromasaje, secador y espejo de aumento, suelos de teca, terraza, albornoz, etc. Atención especial para la Suite Cúpula, la número doce, con una imponente cúpula y situada en lo alto del pabellón, con panorámicas del Cantábrico.

También hay biblioteca, ordenador para la clientela con Internet gratis, chimenea, una sala de convenciones para ochenta personas, aparcamiento y servicios como canguro, peluquería, comedor al aire libre…

Por supuesto, la estancia se puede hacer aún más inolvidable aprovechando para conocer los alrededores, desde playas como las de Tapia de Casariego al castro de Coaña, pasando por la capilla de San Román o el antiguo Monasterio de Miudes, o realizar alguna actividad: alquilar un paseo en yate, practicar golf o surf, montar a caballo, etc.

Vía: Palacete Peñalba