¿Qué se puede hacer con los móviles anticuados?

Qué se puede hacer móviles anticuados

El mercado de las nuevas tecnologías avanza a tal velocidad que, a veces, cuando uno se decide a comprar el último gadget, ya está pasado o con su momento a punto de expirar en beneficio de la siguiente generación. Para mucha gente esto no supone mayor problema y lo adquieren, utilizándolo durante años; pero otros no pueden resistir la tentación de pasarse al último modelo, algo que ocurre especialmente con los móviles y smartphones en general.

El caso es que incluso los más durareros terminan quedándose obsoletos en relativamente poco tiempo -la media es dos años- o se estropean, sin que resulte rentable repararlos, por lo que es preferible buscar uno nuevo. Es el signo de los tiempos y además las compañías los regalan o dejan a buen precio si se contrata el servicio con ellas. La cuestión es ¿qué hacer con el aparato antiguo? Incluso yo, que apenas uso el móvil, tengo media docena de viejos modelos en casa.

Pues ahora hay respuesta para eso. Están empezando a aparecer empresas e instituciones que los recogen para venderlos de segunda mano y utilizar la ganancia en proyectos benéficos. Un ejemplo es la Cruz Roja, que en 2011 reunió más de cien mil teléfonos en su campaña Dona tu móvil, destinando el dinero a financiar proyectos medioambientales y educativos. Otro, bastante reciente, es Biotel, que ha llegado a un acuerdo con FEDER (Federación de Enfermedades Raras) para donar un euro por cada smartphone recogido. También está Eurekamóvil, que compra móviles usados y da el dinero a Amnistía Internacional.

De todas formas, el caso más importantes quizá sea la fundación Tragamóvil, porque lleva en ello desde 2001 y ha repartido un millar de contenedores por España, colaborando con otras empresas para enviar los componentes a plantas de reciclaje, que reaprovechan el 90% del aparato. Según sus cálculos, en España se dejan de usar veinte millones de teléfonos anuales.

En EEUU, siempre en vanguardia, aportan otra solución: EcoATM. Son máquinas, similares a los cajeros automáticos de los bancos, en las que se deposita el móvil viejo a cambio de un dinero que pagan en el mismo momento tras tasarlo y comprobar que no es robado (debe enchufarse al EcoATM previamente para que consulte con una base de datos). En un contenedor que llevan anexo se deja el cargador. Al parecer la empresa consigue revender el 75% de los dispositivos recaudados.