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Ecología

Premio Green Talent: convertir basura orgánica en plástico biodegradable


Uno de los mayores problemas ecológicos que existen actualmente es el hecho de que los plásticos no son biodegradables pero ¿se imaginan que lo fueran? ¿Y si dichos plásticos se fabricarana a partir de restos de comida? Es más ¿cuánto mejoraría el medio ambiente si se pudieran reaprovechar todos los desperdicios? «Trabajamos con un mercado global y si algo abunda es basura», explica sintéticamente el protagonista de lo que vamos a contar.

Se llama Rafael Luque, tiene 34 años, es químico y acaba de ganar uno de los premios Green Talents que concede el Ministerio de Investigación (sí, allí tienen uno) de Alemania precisamente por la idea indicada antes: reciclar compuestos derivados de la biomasa y residuos para transformarlos en compuestos químicos y biocombustibles.

El resultado es la obtención de materiales plásticos de gran versatilidad y biodegradables, que hacen innecesario separar la basura por su naturaleza. Incluso ha conseguido otras originales cosas, como un biocombustible a partir de aceite vegetal usado -como el de la cocina- o de bollería industrial caducada, un componente básico -y caro- en la elaboración de perfumes basándose en cáscaras de naranja o ingredientes de un yogur elaborado con restos de algas, entre otras muchas cosas.

Así pues, la cosa no se limita a la investigación y tiene aplicaciones prácticas. De hecho, Luque ha creado dos empresas vinculadas a las universidades donde trabajaba, que reciben encargos de todo el mundo para que convierta su basura en algo útil y, de paso, solucione los problemas de la gestión de ésta. Y es que Luque no ve los desperdicios como un problema sino como una fuente de materia prima útil, inagotable y barata.