Survival Zombie para el fin de semana

Survival zombie fin de semana

Los zombies están de moda. Repartiendo protagonismo con los vampiros, claro, que juegan con la ventaja de su aura misteriosa, elegante, aristocrática y, últimamente, haciendo un alarde de belleza adolescente, algo cursi dicho sea de paso. Pero los muertos vivientes, a priori con menos posibilidades, consiguen mantener el pulso merced a su descarnada (literalmente) ferocidad, su ausencia total de cualquier posible empatía y su desesperanzadora y cruda (literalmente otra vez) realidad.

Y ahora vamos a lo práctico. ¿Cuántos de ustedes, confiesen, no han fantaseado alguna vez con ponerse en la piel de esos supervivientes que huyen asediados por masas de resucitados? ¿Quién no se ha imaginado corriendo con un arma improvisada mientras sus difuntos más queridos tratan de agarrarle para devorarlo? Pues ahora tienen la oportunidad de vivir una experiencia similar. Y no hace falta ir a Pittsburgh; con Mondéjar basta.

Sí, Mondéjar, en Guadalajara, organiza una actividad de ocio tan curiosa como original, tan divertida como tremebunda: Survival Zombie, se llama, y tendrá lugar este primer fin de semana de octubre por las calles del municipio. Un juego que pondrá a prueba la resistencia física y mental del participante, así como su ingenio y su capacidad de tomar decisiones rápidas para sí y el resto del grupo.

La organización parte de un supuesto hipotético: el viernes las autoridades informan de que una enfermedad desconocida infecta el pueblo enloqueciendo a sus habitantes y convirtiéndolos en una especie de seres rabiosos, violentos y caníbales. Mientras el ejército investiga, establece un perímetro de seguridad disparando contra todo el que intente salir y prepara el lanzamiento de un misil nuclear que arrase la zona afectada a las 9:00 del domingo 7 de octubre.

Ésas son las emocionantes circunstancias en que se encontrarán los participantes, que se dividirán en dos grupos según su gusto: supervivientes y zombies. Una pulsera y un pañuelo verde facilitados por los organizadores distinguirána los primeros de los simples espectadores, con los que está prohibida la interactuación. En ningún momento conocerán el número de jugadores de ningún bando (hay establecido un mínimo de 300) y sólo recibirán la información indispensable, quedando a merced de sorpresas, trampas, pistas falsas y sustos.

Puesto que se trata de un juego, no se permite que los supervivientes toquen a los zombies, que son invulnerables; únicamente se puede huir siguiendo unas pistas que llevarán a encontrar el sitio donde aguardan un globo de 10 plazas y un helicóptero de 5 para salir del pueblo. Si se produce el caso contrario, que un zombie toque a un superviviente, éste quedará eliminado. O, mejor dicho, pasará a ser también un muerto viviente.

Se exige una edad mínima de 14 años y desde ésta a 18 el acompañamiento de un adulto. Hay que tener en cuenta que la duración prevista es de 10 horas y ello requiere un notable esfuerzo, si bien no se exige una forma física concreta.

El sábado, de 18:00 a 21:00, los que quieran ser supervivientes deben estar en la zona de control para recibir la pulsera y el pañuelo, así como para formar los equipos (de 5 personas máximo). De 21:00 a 23:00 es el turno de los zombies, que serán debidamente maquillados si lo desean. A las 23.00 llega la hora cero, el inicio del evento, que terminará a las 9:00 del domingo. A las 11.00, entrega de premios… previa eliminación de los muertos vivientes (¡y de los supervivientes que no hayan conseguido escapar!).

Una curiosa y original forma de ocio ¿no? En fin, recordemos la máxima: Cuando ya no hay sitio en el infierno los muertos regresan a la tierra.