99 lugares donde pasar miedo


Mañana es el Día de todos los Santos pero puesto que su noche, la que da paso al Día de Difuntos, parece fagocitada por la versión anglosajona de temática terrorífica, Halloween, nada mejor que buscar un sitio que resulte lo suficientemente macabro para pasar el puente y vivir la broma. El escritor y periodista Lorenzo Fernández Bueno da unas cuantas ideas, 99 para ser exactos, en una guía que a muchos les hará la boca de agua pero otros ni se plantearán mirar.

99 lugares donde pasar miedo es el título de la obra, publicada hace pocos meses. Una amplia revisión de destinos de todo el mundo caracterizados por su tono oscuro, tenebroso y tétrico. Sitios que el autor visitó personalmente calificándolos de forma genérica de «inquietantes» y se alejan, desde luego, del turismo de masas para presentar al lector y viajero potencial casas encantadas, cámaras de tortura en castillos siniestros, cuevas de las que emanan mitos atávicos, pueblos fantasma…

La relación no se limita a la vieja Europa. Los cinco continentes están representados, puesto que el miedo es una sensación humana y, por tanto, universal, y nunca se sabe dónde pueden pillarle a uno estas fechas. Por cierto, de algunos de esos singulares parajes ya hemos hablado aquí: la capilla de huesos de Katna Hora (República Checa) o la Isla de las Muñecas de Xochimilco (México) o los ataúdes colgantes de China y Filipinas, por ejemplo. Pero otros seguro que sorprenderán al lector y le meterán ganas de acercarse a echar un vistazo, aunque sea de lejos por si acaso.

Ahí figuran sitios tremebundos como el bosque japonés de Aokigahora, el preferido de los suicidas; las ruinas solitarias de Belchite; el cementerio de Batchelor’s Grove, donde están enterradas muchas víctimas de Al Capone; el monasterio de El Escorial, del que la leyenda dice que se erigió sobre una de las 7 bocas del Infierno; el famoso edificio Dakota de Nueva York, en cuya puerta fue asesinado John Lennon y donde Polanski rodó La semilla del diablo; el Stanley Hotel en el que Stephen King situó El resplandor tras una experiencia personal; la isla veneciana de Poveglia, que fue creciendo con las cenizas de los 160.000 cadáveres incinerados tras la epidemia de peste del siglo XIV, etc.

La guía está editada por Cúpula en rústica con solapas, formato 16,5 x 23,5 centímetros, y tiene 272 páginas con descripción, indicaciones sobre cómo llegar y consejos prácticos. El precio de venta es de 17,95 euros.