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Ryan Hopkinson produce tornados para después fotografiarlos


En la película Twister un grupo de científicos persigue tornados para estudiar su comportamiento, muchos fotógrafos hacen lo mismo para fotografiar estas impresionantes fuerzas de la naturaleza pero Ryan Hopkinson lo hace desde la comodidad de su estudio.

Hopkinson es un fotógrafo británico que siempre había estado fascinado con los tornados, y en vez de convertirse en un cazador de tormentas decidió recrearlos en su propio estudio, un medio controlado que le ha permitido alterarlos para  darles color y convertirlos en obras de arte.

En La Brújula Verde no es la primera vez que hablamos sobre artistas que producen fenómenos naturales para convertirlos en arte, y Hopkinson al igual que Berndaut Smilde ha conseguido mediante un entorno bien cuidado, sin retoque fotográfico y tras muchas pruebas, fotografiar 20 mini-tornados.

Para conseguir producir los tornados, Hopkinson utilizó un gran extractor industrial en el techo de su estudio, cuyas aspas son las encargadas de producir los vórtices que alimentan los tornados. También necesita de una superficie plana bastante grande para que los tornados tomen forma, asimismo necesita un techo bajo para controlar el flujo de aire del tornado y otras corrientes de aire que pueden influir, etc.

Finalmente tras muchas pruebas consiguió una veintena de tornados, todos de poco más de un metro, por lo que no representaban ningún peligro para nadie, algo que no se puede decir de los que produce la naturaleza por su cuenta.