Categorías
Arte Museos

Una alfombra voladora para el Louvre


Seguro que si alguien tiene pensado viajar a París esta semana Santa o aprovechando las vacaciones de verano, hará una escapada para conocer -o volver a ver- el Louvre que, al fin y al cabo, fue el museo más visitado del mundo en 2011. Es uno de esos sitios que requieren ir más de una vez para poder recorrerlo entero, no sólo por su colección permanente sino también por las exposiciones temporales.

Pues bien, que nadie se asuste si encuentra aquello un poco cambiado. Digo esto porque desde el pasado mes de enero, el patio Visconti del museo está cubierto por una futurista y ondulante techumbre de acero y cristal, diseñada por los arquitectos italianos Rudy Ricciotti y Mario Bellini, que parece una especie de complemento de la ya clásica pirámide de cristal que el chino Ieoh Ming Pei instaló en la Cour Napoleón hace 23 años por encargo del entonces presidente Francois Miterrand.

Son 16.000 triángulos de vidrio engarzados en una estructura metálica que pretenden imitar una gran alfombra voladora, dado que su cometido es cubrir el futuro departamento de Artes del Islam que el Louvre tiene previsto inaugurar en septiembre de este 2012. Un proyecto impulsado por Jacques Chirac en 2003 y recogido por Sarkozy cuyo coste ascenderá a 97 millones de euros, 2 tercios de los cuales han sido aportados por países árabes.

El nuevo departamento, de 4.600 metros cuadrados, servirá para exhibir la mayor parte de la colección de Arte Oriental, unas 13.000 piezas de las que hasta ahora sólo podían exponerse un millar por falta de espacio. Como explicaban el director del museo, Henri Loyrette y la encargada del departamento, Sophie Makariou: «Será un fascinante viaje de España a la India, desde el siglo VII hasta el XIX».

Así que el Louvre vuelve a ponerse a la cabeza de la arquitectura vanguardista para integrarla en la clásica del edificio. ¿Alcanzará la popularidad de la pirámide?