El manantial termal de Mammoth Hot Springs


Imagen: Brocken Inaglory en Wikimedia Commons

El Parque Nacional de Yellowstone, fundado en 1872, es un lugar tan vasto que abarca 898.317 hectáreas en 3 estados diferentes de EEUU, Wyoming, Idaho y Montana, en las que se acumulan todo tipo de maravillas naturales e históricas, por eso resulta imposible hablar de él en un solo post. En éste nos limitaremos a ver uno de sus rincones más espectaculares: Mammoth Hot Springs.

Se trata de un manantial de aguas termales que salen al exterior por distintos puntos debido a una falla en el terreno. Esta corriente procede de Norris Geyser Basin, una caldera volcánica situada a 35 kilómetros de distancia; demasiada para que el agua llegue con fuerza, por eso no brota en forma de géiser como sí pasa en otras zonas del parque.

Sin embargo se trata de agua caliente, a 70 grados de temperatura, y rica en carbonato cálcico. Tanto que cuando sale al aire libre éste se precipita sobre la roca caliza y origina el espectacular paisaje que se puede ver en la foto: una serie de terrazas escalonadas y de gran belleza visual por su diversidad cromática. Hasta 2 toneladas de carbonato se acumulan al día.

Los movimientos de tierras han provocado la oclusión de algunas bocas, especialmente en la parte central, de ahí que esa parte se haya quedado seca adoptando un tono blanquecino. El mismo que se extiende a todo el conjunto cuando llega la estación seca o cuando el frío es tan intenso que todo queda cubierto por la nieve y el hielo, aunque entonces se ve mejor el vapor y la imagen es igualmente bella.

Mammoth Hot Springs, que guarda cierto parecido con el Pamukkale turco, está nada más entrar en el parque por Wyoming, a sólo 8 kilómetros. Para ver mejor la terrazas se han construido una serie de pasarelas de madera sobre ellas. Eso sí, constantemente hay que recordar a los visitantes que no intenten tocar el agua porque quema.