200 años de Lotería Nacional

El pasado domingo se cumplió el 200º aniversario de la mayor fábrica de sueños que hay en España: la Lotería Nacional. Aunque fue creada un poco antes, el 25 de noviembre de 1811, con la finalidad de recaudar fondos para la Hacienda Pública, el primer sorteo se llevó a cabo el 4 de marzo de 1812, en unas circunstancias tan insólitas como difíciles: en el Cádiz donde se habían instalado las Cortes, la misma ciudad que habría de ser sitiada infructuosamente por las tropas napoleónicas y que alumbraría la primera Constitución del país.

Así que los españoles obtuvieron Carta Magna y lotería el mismo año. Está claro qué prefirieron. Luego, a medida que los franceses se retiraban, la lotería se fue extendiendo y el 28 de febrero de 1814 tuvo lugar el primer sorteo en la capital. Aunque, para ser exactos, en 1763 el marqués de Esquilache ya había introducido un juego estatal que duraría hasta 1862, hoy recuperado bajo el nombre de Lotería Primitiva.

Nombre que determinaría el de la otra, pues cuando Fernando VII regresó a España y anuló todo lo creado por las Cortes, instaurando el absolutismo, cambió lo de Nacional por Moderna. A su muerte se recuperó la denominación original y en la Guerra Civil se dio el peculiar caso de el bando republicano tuviera una Lotería Nacional (por cierto, el otro bando tenía también la suya).

El caso es que el invento tuvo éxito; basta ver la noticias omnipresentes al día siguiente del gordo de Navidad, por ejemplo. España es el país que más lotería consume:¡un 2,5% del PIB! Tales son las colosales de dinero que se mueven, contrastando con aquel primer premio gaditano, que ascendió a 8.00 pesos (el número, por cierto, fue el 9.606). Y los billetes no son simples papeles: tienen la consideración de valores del Estado y están sujetos a la jurisdicción vigente.

En fin, la parte más entrañable de este juego no está tanto en los agraciados con premios, que son muy pocos porcentualmente, como en el hecho de que la venta de décimos por parte de asociaciones y otras organizaciones pequeñas les sirve para sufragar sus actividades. Más de 2 centenares de millones de euros se recaudan por estas razones.