Categorías
Arte

Escultura con ceniza en Macao


Zhang Huan es uno de los artistas chinos (Anyang, provincia de Henan, 1965) más conocidos en el mundo occidental porque sus conceptos son más próximos a nuestra mentalidad que a la oriental, como demuestra su éxito aquí (incluso en España se la ha dedicado una retrospectiva) y el hecho de que viva a caballo entre Shangai y Nueva York. «En Occidente todo el mundo mira a China, pero en China miramos lo que ocurre en el Oeste» ha explicado en alguna ocasión.

Aunque se ha hecho famoso, sobre todo, por sus perfomances con él mismo de protagonista, una de las obras que más han llamado la atención de su última producción es la que se exhibe en Macao, en una galería propiedad de Louis Vuitton. Se trata de una exposición sobre temas religiosos titulada Viento del Este, viento del Oeste, como la novela de Pearl S. Buck, porque pretende mostrar los puntos de contacto espiritual entre ambas partes del mundo.

Huan aporta dos grandes estatuas de Jesucristo y Buda -miden 8 pies de altura, es decir, casi 2,5 metros cada una- cuya característica más llamativa es el material con que se han confeccionado: sobre un armazón de acero y madera, el artista ha ido superponiendo capas y capas de cenizas procedentes de los bastones que los peregrinos queman en un templo de Shangai.

Convenientemente moldeadas, las cenizas se han transformado en un Cristo con las palmas de sus manos vueltas hacia arriba en señal de paz y un Buda sentado a la manera tradicional, reflejando su tranquilidad espiritual. Ambas figuras una frente a otra: «Si los he puesto cara a cara es porque pienso que tienen muchas cosas que contarse» explica Huan.