Dawkins vs. Williams: nuevo debate en Oxford entre ciencia y religión

La semana pasada, la Universidad de Oxford revivió el famoso debate entre Huxley y Wilbeforce, del que hablamos aquí en un post, esta vez con Richard Dawkins y Rowan Williams como protagonistas. El primero es un famoso etólogo, zoólogo y divulgador científico (obtuvo un sonado éxito con El gen egoísta)que se autodefine como agnóstico; el segundo, arzobispo de Canterbury. Como moderador actuó el filósofo Anthony Kenny.

Evidentemente, aunque el tema era La naturaleza de los seres humanos y la cuestión última de nuestro origen, el tono y el contenido no tuvieron nada que ver con el de sus predecesores. Ahora ya no están en tela de juicio ni Darwin ni la evolución y por eso cada uno defendió su postura de forma respetuosa e incluso distendida, aunque irrenunciable, ante las preguntas que fue formulando el público. Porque el escenario fue el Sheldonian Theatre y el evento se transmitió en directo vía Internet.

Ambos sabían cuáles eran sus respectivos papeles. Dawkins, que en sus libros suele tratar esta dicotomía (El espejismo de Dios, La magia de la realidad), se atuvo estrictamente a la Ciencia para explicar cada cuestión: el surgimiento del Universo de la nada, los cambios graduales del ser humano, el azar… Su adversario, en cambio, recurrió a Dios para poder comprender quién o qué da forma al proceso.

El primero sostuvo que el Génesis sobra en el siglo XXI pudiendo recurrir al conocimiento científico; el segundo replicó que sus autores no sabían nada de física y dieron una versión acorde a su época que hoy sirve desde un punto de vista de mensaje y valores. El biólogo consideró que la historia de Adán y Eva es un mito recurrente común en muchas culturas y el religioso insistió en que se trata de una forma de comprender la conciencia humana e interpretar el mundo.

Dawkins, que admitió que aún no se tienen todas las respuestas cuando Williams le preguntó por el origen del ADN, aseguró en cambio que la Ciencia tiene la misión de ir solventando esos retos. ¿Quizá para el próximo debate? Al fin y al cabo no era la primera vez que confrontaban ideas: empezaron en 2008 de años en televisión.