Theresenstadt, el campo de concentración de Terezín

Theresenstadt, el campo de concentración de Terezín

Theresenstadt, el campo de concentración de Terezín

ARBEIT MACHT FREI. El trabajo libera. Este sarcástico lema solía colocarse sobre las puertas de entrada a los campos de concentración nazis y el Theresenstadt que hay situado en la localidad de Terezín (República Checa) no es una excepción. Un lugar que hoy forma parte de los circuitos turísticos porque se ha reconvertido en museo y memorial del Holocausto, y al que no es difícil llegar desde Praga, a sólo 60 kilómetros.

En 1940 la Gestapo aprovechó la Pequeña Fortaleza, un bastión barroco en las afueras de la ciudad, para instalar allí un campo de concentración, justo al lado del ghetto que habían reservado para los judíos. Si éste había sido presentado al mundo como un lugar idílico, un regalo de Hitler a esa comunidad (incluso se hizo una película de propaganda sobre ello), cuando llegaban las delegaciones de la Cruz Roja el campo pasaba por ser un modelo en el que casi daban ganas de instalarse: los presos podían pasear tranquilamente, recibían buen trato y alimentación, y no había hacinamientos.

La realidad era otra, claro. Al anunciarse la inminente llegada de delegados se trasladaba a buena parte de los reclusos para ganar espacio, se mejoraban las comidas y se suspendían los trabajos forzados, además de aleccionar a todos sobre lo que tenían que decir.

Y eso que Theresenstadt no era un campo de exterminio. Carecía de cámaras de gas -aunque sí había un patíbulo- y su misión principal era servir de punto de distribución. Desde allí se deportaba judíos a otros sitios donde sí se llevaban a cabo matanzas. Por eso de los 140.000 que pasaron por allí únicamente sobrevivieron 17.000.

Hoy en día se hacen visitas guiadas de 90 minutos por las diversas instalaciones. Se ven los barracones, las celdas, los cementerios (en la foto, la parte inferior izquierda del recinto), un museo, la escuela (con dibujos originales de los niños), etc. La entrada cuesta 210 coronas checas (10,6 euros)