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El crucero Aurora, un museo histórico flotante



Siempre he tenido afición a los museos navales y si resultan que además son barcos, es decir, constituyen un museo en sí mismos, entonces la atracción se convierte en auténtica devoción. En el caso del crucero Aurora más aún, pues al igual que ocurre en Inglaterra con el Victory, el Belfast o el Cutty Sark (hasta que se quemó), no son réplicas sino auténticos protagonistas de la Historia.

La del Aurora, además, es una historia larga y turbulenta porque participó en algunos combates terribles y fue fundamental para que triunfara la Revolución Rusa, al menos en un primer momento. Pero vamos por orden: este navío se botó en 1900 como el tercero de clase Pallada, junto al Diana y al propio Pallada, con 126,8 metros de eslora por 16,8 de manga, alcanzando una velocidad de 19 nudos y llevando una tripulación de 590 hombres.

Resultó ser un superviviente nato, como veremos, pues fue uno de los 11 barcos (de un total de 38) que se salvó del desastre de la batalla de Tsushima en mayo de 1905 ante la armada imperial japonesa. De regreso al Báltico funcionó como buque escuela y participó en algunas acciones durante la Primera Guerra Mundial. En pleno conflicto entró en el muelle de Petrogrado (actual San Petersburgo) para unas reparaciones y en ello estaba cuando estalló la Revolución.

Los marineros estaba claramente a favor de los bolcheviques y el Aurora tenía su comité, por lo que el 25 de octubre, la estación de radio de a bordo difundió el llamamiento de Lenin «a los ciudadanos de Rusia». Un cañonazo del crucero a las 9:45 fue la señal para asaltar el Palacio de Invierno y, de nuevo, los marinos se negaron a subir el puente sobre el Netva, que hubiera impedido a los obreros unirse a los asaltantes.

Con la Segunda Guerra Mundial llegó el asedio de la ciudad, entonces rebautizada Leningrado, por parte de los alemanes, cuyos bombardeos consiguieron hundir el buque -aunque ya no estaba en activo porque sus cañones se desmontaron para engrosar las defensas por tierra- en el mismo puerto.

No obstante, el Aurora fue reflotado y restaurado. Amarrado al malecón Petrogradski en 1948, una década más tarde se convertía en museo de la Revolución y después en museo histórico, habiendo recibido 28 millones de visitas. Abre de 10:30 a 16:00 (excepto lunes y viernes) y la entrada cuesta 300 rublos (niños y estudiantes 100), aunque hay que pagar un extra de 50 por hacer fotos y 100 por grabar vídeos.

Foto: Joselomba en wikipedia