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Campos de batalla: los canales holandeses


Históricamente, los Países Bajos han tenido una contradictoria relación con el mar. Es cierto que fue su flota la que convirtió a la nación en una potencia mundial, pero antes tuvieron que aprender a controlar las aguas que periódicamente anegaban sus tierras. Lo consiguieron a través de un complejo sistema de canales y esclusas que, paradójicamente, les sirvió también como defensa ante posibles invasiones de España y Francia.

Fue creado en 1745 con una serie de fortalezas rodeadas de fosos y canales en los que el agua alcanzaba la profundidad suficiente para dificultar el paso a soldados pero no la bastante para permitir la navegación de barcos. Luego se reforzó aún más en 1874, según real decreto, después de que la Guerra Franco-prusiana permitiera a Bismarck unificar Alemania y convertirse en una amenaza para sus vecinos.

El Vestingwet, que así se llamaba, continuaría ampliándose con bastiones, baterías artilleras, trincheras y demás aunque, en última instancia, estaba el recurso de abrir las esclusas y convertir todos los pólders en un lodazal. La llamada Nueva Línea de Agua (Niewe Hollandse Waterline) medía 85 kilómetros de longitud y 5 de ancho, protegiendo ciudades como Utrecht, Vreeswijk, Meiden y Gorinchen. Amsterdam tenía su propio sistema con 135 kilómetros de perímetro.

Todo ello quedó obsoleto en el siglo XX y la Alemania nazi invadió el país sin mayor problema, pese a que los holandeses abrieron las esclusas para intentar detenerlos. De hecho, al general germano Winkelman le pareció una buena idea el sistema y lo restableció, con algunas mejoras, entre Rhenen e Ijsselmer, pasando a llamarse Pantherstellung.

De la batalla de Grebberg, librada por el control de la Grebberlinie, queda hoy un cementerio con los caídos de ambos bandos y buena parte de todos aquellos puesto fortificados y parapetos. Los de la capital han sido declarados Patrimonio de la Humanidad y últimamente se les han añadido mejoras para su visita, como el original puente a nivel del agua de la foto, obra del estudio RO&AD Architects, que permite acceder al Fort de Roovere, del siglo XVII. Se llama, muy acertadamente, Puente de Moisés. Te recomendamos buscar vuelos baratos a Amsterdam para visitarlos.

Foto 1: H. Bot en Wikipedia