La casa de las mil puertas de Seúl

Dice un refrán que «casa de dos puertas mala es de guardar»; malo lo tendría el refranero para sacar un aforismo sobre el edificio de la foto. Claro que en este caso habría que acudir más bien a los refranes de Corea del Sur, que es donde se alza.

Concretamente en Seúl, en pleno centro de la ciudad, y no hace falta hacer un esfuerzo de imaginación para deducir qué nombre le han puesto: 1.000 Doors<, o sea, Mil Puertas. Evidentemente, dichas puertas sólo recubren la fachada, no da a un apartamento cada una de ellas.

El mérito corresponde al arquitecto Choi Jeong-Hwa, especialista en usar materiales variados, diferentes, raros, para reconvertir los espacios urbanos aburridos y monótonos en lugares alegres, algo fantásticos. En ello es fundamental también la aportación de los vivos colores con que se combinan las puertas que, si se fijan, son auténticas, no imitaciones.

El resultado es realmente original, aunque me pregunto si en España se podría hacer algo así, teniendo en cuenta las sosas normativas municipales.