Los parques temáticos de Hello Kitty en Japón

Imagen: Tomohiro Ohtake en Wikimedia Commons

La gatita japonesa más entrañable y popular, la que levanta pasiones infantiles no aptas para diabéticos, tiene sus propios parques temáticos en Japón, su país de origen. Gestionados y comercializados por Sanrio, la misma empresa que la creó a ella obviamente, cada uno recibe millón y medio de visitas al año.

El primero se llama Puroland y está a las afueras de Tokio, en Tama, a donde se llega en tren desde la Estación Shinjuku (línea Keio con parada en la Estación Tama Center; desde ahí son 5 minutos a pie). La entrada cuesta 3.000 yens (30 euros), 2.700 para niños de 12 a 17 años y 2.000 de 4 a 11 (menores gratis), pero luego hay que pagar aparte por acceder a determinados sitios.

Es un lugar eminentemente familiar, con 3 teatros, una gran sala de ocio, un cine en 3D (La Máquina del Tiempo de los Sueños), el castillo Tic Tac, un paseo en barco y, por supuesto, la Casa de Kitty. Además hay 4 locales de comida, dulces y helados, uno de ellos con actuación en vivo de la gatita y su amigo Daniel. Tampoco falta la tienda de productos, claro.

El otro parque se llama Harmonyland y se halla en la ciudad de Oita, en la isla Kyushu. Éste es al aire libre y mucho más grande; sin embargo la entrada resulta más barata (2.800 yens, precio único), especialmente si se tiene en cuenta que da acceso a todas las atracciones, que son 12. Ésa es la otra gran diferencia respecto a Puroland: hay una zona para los pequeños pero también otra para más mayores (van muchas parejas) con noria, 2 montañas rusas, coches de choque, etc.

No falta un castillo cuyas habitaciones están decoradas al edulcorado estilo Hello Kitty (¡una de ellas para bodas!) y un punto para hacerse fotos con el disfraz del personaje preferido: Kitty, Chococat, My Melody… Con cualquiera de ellos es posible cruzarse durante la visita, pues son frecuentes las actuaciones.