Plan para salvar al rinoceronte de Java


El pasado viernes se celebró el Día Mundial del Rinoceronte, uno de los animales en peligro de extinción. Y, concretamente, la especie Rhinoceros sondaicus, el rinoceronte de Java, es la que se halla más en el filo de la navaja: medio centenar de ejemplares del Parque Nacional Ujung Kulon, en el extremo occidental de la isla indonesia, son los últimos supervivientes. No hay más en ninguna parte: primero la caza deportiva y después la furtiva (para quitarle los cuernos, considerados afrodisíacos), junto a la degradación de su hábitat, acabaron con un animal que antes vivía también en Malasia, Tailandia y Birmania. Ni siquiera hay ninguno en cautividad.

Sin embargo, el director del parque, Agus Priembudi, se muestra optimista gracias al proyecto del nuevo Conservation Working Group, que agrupa a entidades y autoridades con el objetivo de aumentar la población de rinocerontes de Java para 2016. Ya se han detectado nacimientos gracias al éxito de la primera fase del plan, que en cinco años debe desarrollar la consecución de dotación material, investigaciones científicas, inventarios, análisis de datos y campañas de concienciación.

Para ello se dividirán las 122.451 hectáreas del que fue primer Parque Nacional de Indonesia (y que está catalogado como Patrimonio de la Humanidad desde 1992) en seis áreas turísticas que deben garantizar la microconservación del hábitat en todos sus aspectos, de manera que ello repercuta en la recuperación de la especie.