Entusiasta recibimiento en Barcelona a la campaña del Olipot

Alarma en Barcelona. En muchos hogares los ciudadanos están preocupados porque se han quedado sin Olipot. Lo esperaban ansiosamente, fieles a su compromiso medioambiental y dispuestos a cumplir cívicamente y ahora tendrán que esperar. Las autoridades aseguran que de aquí a mayo podrán satisfacer la demanda y repartir una nueva remesa de diez mil unidades para sumar a las siete mil repartidas desde febrero pero mientras ¿cómo vivir sin Olipot?

Entusiasta recibimiento Barcelona campaña OlipotQue nadie piense cosas raras. Olipot es el nombre de un recipiente especial que el Ayuntamiento de la ciudad condal reparte entre su población en la campaña que ha empezado con el fin de recoger y reciclar la mayor cantidad posible de aceite usado. Al cambio, es una aceitera, con su filtro para separar el líquido de los restos de comida, desmontable y lavable en el lavavajillas. Tiene una capacidad de 750 ml. y aguanta temperaturas de 180º para que se pueda echar el aceite directamente de la sartén al terminar. Además está dotado de asa para transportarlo con más facilidad al Punto Verde más cercano, puesto que la campaña en cuestión se completa con la intención de aprovechar ese aceite desechado para fabricar productos como jabón, pintura o biodiésel. Para ello se cuenta con una red compuesta de veintidós contenedores especiales en barrios, siete en zona, ocho móviles y dos en centros escolares.

Gracias a ellos, el año pasado se recogieron 195.136 litros. Sólo representan el 2,5% del total que se usa anualmente, según cálculos, pero con la aceptación que parece haber tenido la nueva campaña municipal se espera mejorar el porcentaje. Sería de desear, puesto que de otra forma el aceite atasca las tuberías y termina en el agua, contaminándola gravemente: dicen los expertos que un litro contamina 1.000 de agua.