El automóvil moderno cumple 125 años

El pasado 29 de enero pasó bastante desapercibida una efeméride fundamental para la vida contemporánea: hacía 125 años que Karl Benz registraba la patente número 37.435 en la ciudad de Berlín. El dato, dicho así, no parece gran cosa pero resulta que era la primera patente relacionada con el automóvil, el primer paso hacia lo que hoy entendemos como coches en España, uno de los inventos con mayúsculas de la Humanidad. Baste saber que después de aquélla, en 1886, y hasta la actualidad, se han registrado otras 80.000 patentes relacionadas con el mundo del coche.

Automóvil moderno cumple 125 años

En cambio, y como es natural, el evento se celebró por todo lo alto en Alemania con una gran fiesta en el Museo de Mercedes (Stuttgart) a la que asistió millar y medio de personas, entre ellas Ángela Merkel, y se presentó una escultura llamada Aesthetics 125. No será sino el principio de todo un año de festejos que incluirá el reparto de 125 millones de euros entre los 260.000 afortunados empleados de la empresa.

Aunque los intentos de aplicar un motor a la carrocería de un coche de caballos se venían sucediendo a lo largo de todo el siglo XIX e, incluso desde el último tercio del XVIII (los llamaban velocíferos o trenes de carretera), habría que esperar a 1885, cuando dos grandes mecánicos llamados Karl Fiedrich Benz y Gottlieb Daimler terminaron sus respectivos modelos montando motores de explosión a gasolina, en lugar de vapor, en carrocerías ad hoc de tres ruedas. Apenas alcanzaban la velocidad de un hombre corriendo pero era el primer paso hacia el automóvil moderno. Sólo cuatro años más tarde, durante la Exposición Universal de París de 1889, las cifras de ventas llegaron a niveles inesperados, pues para entonces los coches podían circular a 30 kilómetros por hora. Daimler y Benz terminaron uniéndose para formar lo que hoy es Mercedes-Benz.

Por cierto, lo de Mercedes viene del nombre de la hija de un distribuidor asociado.