El Etna vuelve a dormir

El pasado miércoles los sicilianos pasaron la noche en vilo ante un espectáculo tan amenazador como espléndido: una nueva erupción del Etna, el volcán más activo de Europa.Las últimas habían sido en 2007 y 2008 pero el Etna se despertó esta vez breve e inocentemente, sin causar víctimas y ofreciendo magníficas imágenes de coladas incandescentes a las poblaciones de Catania y Taormina, que no se vieron afectadas porque la lava bajó por una ladera deshabitada.

Aunque se cerró el aeropuerto temiendo que se formara una nube de ceniza como la de Islandia, se pudieron abrir las pistas pocas horas después. Según los vulcanólogos, la erupción parece haber terminado definitivamente, en tan poco tiempo que parece como si il Signore, nombre con que se conoce al monte, sólo hubiera querido recordar que sigue ahí aunque parezca dormido.