Colony: centenario de un hotel de leyenda

El hotel American Colony ha cumplido cien años. Se trata de un bonito establecimiento que ya forma parte de la historia de Jerusalén. Sus paredes de piedra vista, el patio decorado con una fuente y palmeras, la cueva-bar o las habitaciones resistieron los bombardeos a que fueron sometidas en 1948 durante los combates con los árabes y, desde entonces, no sólo han acogido a cientos de turistas a lo largo de ese siglo sino también a multitud de reporteros y periodistas que llenaban el edificio cada vez que se producía alguna crisis en Oriente Medio.

Personalidades como Mijail Gorbachov, Kofi Annán y José María Aznar se alojan en él cuando visitan la ciudad, mientras que Tony Blair usa una planta entera como sede de sus gestiones por conseguir un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. Pero resultan mucho más interesantes etapas anteriores: el escritor Dominique Lapierre escribió su famosa novela sobre la independencia del estado de Israel Oh, Jerusalén en una de las 86 habitaciones, por las que también pasaron estrellas de Hollywood como Ingrid Bergman, Lauren Bacall o Richard Gere. El general Allenby, comandante en jefe británico en la región durante la Primera Guerra Mundial, también se hospedó en el Colony, donde mantuvo más de un encuentro con el legendario Lawrence de Arabia.

Y con ellos una legión de diplomáticos y espías, siendo estos últimos casi como una seña de identidad del hotel porque éste se alza a escasa distancia de la frontera que separa la parte urbana palestina de la judía. En ese contexto el Colony siempre fue un oasis de paz, un lugar neutral a donde podían acudir ambos bandos sin temor para negociar, fama mantenida durante tanto tiempo gracias, según el actual gerente, a que no ha cambiado de manos en todo ese tiempo: sigue perteneciendo a la familia Spafford, que se lo adquirió a finales del siglo XIX al pachá Rabah Amin el Huseini -era su residencia- para establecer en él una colonia americana evangélica. Nunca llegó el Mesías que esperaban pero tampoco se imaginaron que un día su negocio sería noticia mundial.

Foto: hotels in Jerusalem