Un dirigible de carga ecológico, rentable y español


Quién lo iba a decir casi tres cuartos de siglo después. Desde que en 1937 el Hindemburg explotara y quedara reducido a cenizas al atracar en Nueva York firmando la sentencia de muerte no sólo para muchos de sus pasajeros sino para el propio medio de transporte como tal, los dirigibles vuelven a surcar tranquilamente los cielos y no sólo para dar paseos turísticos o mostrar publicidad como hasta ahora.

La Universidad Politécnica de Cataluña acaba de presentar el Freighter Bird un zepelín destinado al transporte de mercancías que no necesita ninguna infraestructura para aterrizar o despegar. Inventado por diez estudiantes de Ingeniería Aeronáutica que ganaron el premio SENER-ETSEIAT al mejor proyecto de ingeniería, funciona con helio en vez de hidrógeno y viaja a 130 kilómetros por hora, con una capacidad de carga de 200 toneladas.

Se postula como una interesante alternativa al avión y al barco. Si el primero es más rápido y el segundo más económico, este dirigible tiene la cualidad de funcionar con energía solar gracias a las células fotovoltaicas que lo recubren transmitiéndola a las hélices, lo que evita la emisión a la atmósfera de 8.000 toneladas de CO2.

Sus medidas son 360 metros de longitud por 40 de altura y un peso de 400 toneladas. El coste de fabricación está calculado en 45 millones de euros, el equivalente a un avión de gran tamaño como el Boeing 747, pero al ser mucho menores los costes de vuelo y mantenimiento permitirían su viabilidad comercial.