Los alemanes ante Hitler

El Museo Histórico Alemán de Berlín pretende hacer comprender a los germanos actuales que que el Partido Nacionalsocialista alcanzó el poder en los años treinta del siglo XX gracias a la colaboración de buena parte de la sociedad de entonces y, para ello, acaba de inaugurar una insólita exposición titulada Hitler y los alemanes. Nación y crimen que se puede visitar hasta el 30 de enero de 2011 en los mil metros cuadrados del Zeughaus (Arsenal). Lo de insólita es porque desde el final de la Segunda Guerra Mundial Alemania no se había organizado una muestra así excepto dos casos aislados mucho menos ambiciosos que el actual: la apertura al público de la sede de la Gestapo -que originó una gran polémica- y del castillo de Wewelsburg, que estuvo a punto de convertirse en academia de élite de las SS.

En cambio la exhibición actual, comisariada por Naus-Ulrich Thamer y Simone Erpel, pone al curioso ante objetos relacionados con el movimiento nazi, como gorras, uniformes, cuadros, cartas, tapices, bustos de bronce, juguetes, carteles, soldaditos de plomo, fotografías, etc. Entre ellos hay algunos personales del propio Führer, caso de un mueble de su despacho, adquirido hace pocos años del casino de oficiales estadounidenses.

En total son un millar de piezas organizadas en tres apartados cronológicos y que no se pueden fotografiar porque al ser consideradas de propaganda constituirían apología del nazismo, según las leyes germanas. Menos aún comprarlas, claro. Y una curiosidad: el propio Zeughaus fue construido por orden de Hitler en 1943 para exhibir armas capturadas al Ejército Rojo de la URSS.