Azafatas virtuales en los aeropuertos españoles


No es raro que el usuario ocasional del aeropuerto de Barajas se pierda entre tantas terminales, puertas de embarque, mostradores de facturación y cintas de recogida de equipaje. Hacer una conexión de un vuelo a otro, especialmente si hay que llegar a la T4 -o salir de ella- con prisa puede resultar angustioso si uno no sabe exactamente en que dirección empezar a caminar. Para paliar los problemas derivados del tamaño de estos complejos, los aeropuertos suelen disponer de un servicio de información y atención al cliente que le orienta en todo lo que duda o necesita. En Barajas era algo que llevaba a cabo el personal conocido como chaquetas verdes, por el color inconfundible de sus uniformes. Pero desde septiembre de 2009 es una tarea que comparten con las llamadas azafatas virtuales.

Esta iniciativa, pionera mundial, se empezó a aplicar de forma experimental en la T4 y consiste en la posibilidad que tiene el pasajero de hacer su consulta a través de cuatro ordenadores interactivos repartido por el edificio. El menú incluye información sobre temas como facturación, seguridad, objetos prohibidos a bordo, transporte de animales, localización de puntos como puertas de embarque, aseos, etc. La ventaja es que salva la frialdad de la informática gracias a una pantalla que conecta directamente con un call center, donde una operadora puede resolver la duda personalmente mediante videoconferencia. Por lo menos ahora será un poco más agradable embarcarse en vuelos baratos a Roma, no?

Tras los seis meses de prueba Eulen, la empresa instaladora, tiene el visto bueno para sumar en octubre
otras cuatro azafatas virtuales en la terminal satélite. Será sólo el primer paso porque después vendrán otros aeropuertos de la red AENA. De momento se acaba de instalar también en Sevilla.