Vuelve la excéntrica publicidad de Ryanair


Cuando le preguntaron a Borges su opinión sobre los peronistas respondió que no eran buenos ni malos, simplemente incorregibles. Es algo que se puede aplicar también a Ryanair, esa compañía británica con quien todos alguna vez hemos volado a Londres, que el pasado viernes volvió a las andadas publicitarias que acostumbra.

Aprovechando la visita al Reino Unido que está realizando el Papa, la aerolínea ha publicado un anuncio de prensa a toda página en el que informa de que el coste de ese viaje, que paga el Estado británico, asciende a 15 millones de libras (18 millones de euros), para a continuación poner una clásica imagen del pontífice diciendo «¡Tendría que haber viajado con Ryanair!».

No sé el revuelo que levantará esta vez pero hubo muchos antecedentes y todos consiguieron lo que Michael O’Leary se propone: que hablen de uno aunque sea mal. Un rápido vistazo nos recuerda algunas de estas polémicas, a las que hay que reconocerles desparpajo y cierta gracia. Por ejemplo, la foto del motociclista Valentino Rossi acompañada de la frase «Vuelvo a casa con Ryanair… Sólo tengo que pagar las tasas» (en alusión sarcástica a sus problemas con el fisco) o Zapatero pensando «Esto es mejor que nuestro cheque-bebé» (dos millones de plazas gratis).

Más criticada fue la imagen de una explosiva modelo vestida (?) de colegiala patrocinando el eslógan «Lo más caliente; regreso a la tarifa del colegio», algo que entronca con el popular calendario benéfico anual de sus azafatas en biquini; y la frase «La reina Sofía vuela en bajo coste» con su correspondiente foto.

Por no hablar del ex-primer ministro Gordon Brown próximo a que le «llegue su hora» por su «codicia» al subir tasas; su homólogo sueco planteándose «¿Es hora de huir del país?» (con Ryanair, por supuesto) al haber sido acusado de malversación; o Carla Bruni pensando junto a Sarkozy «Con Ryanair toda mi familia puede venir a mi boda».

Hay muchos más, desde Obama a Jaroslaw Kaczynski pasando por el pulpo Paul, que «Siempre lo tiene claro» y se lo mostraba eligiendo a la compañía irlandesa frente a Iberia.

En cualquier caso es una publicidad barata, que utiliza fotos de archivo (salvo el calendario) y casi siempre en blanco y negro al destinarse a periódicos, precisando sólo un poco de habilidad con el Photoshop para hacer los montajes. Todo muy low cost, como corresponde al fin y al cabo.