El galeón Andalucía, otra embajada española en Shangai


Imagen: wasi1370 en Pixabay


En este blog le hemos dedicado una serie de posts a los mejores pabellones de la Expo de Shangai. Ahora hay que añadir un nuevo espacio para visitantes bajo pabellón español en territorio chino. Se trata del galeón Andalucía que, tras una singladura de tres meses y 10.500 millas remontó el río Huangpu y arribó a Shangai el pasado 24 de junio, echando el ancla en uno de los muelles donde atracan los transatlánticos que llegan a la ciudad. El 25 de febrero se había trasladado desde Sevilla, donde se abrió al público con ocasión de la fiesta regional, a Cádiz y desde allí zarpó hacia Oriente. Por el camino dejó atrás puertos emblemáticos como Málaga, Malta, Haifa y Suez y en el Golfo Pérsico fue escoltado por la fragata Victoria para evitar ataques piratas.

El Andalucía es una reproducción de un galeón hispano del siglo XVII, como los que hacían la ruta de Indias y Manila. Lo construyeron en el astillero de Punta Umbría, siendo decorado con muebles imitando su época también fabricados en Huelva. En su constitución lleva madera de roble, iroco y pino, aunque el caso está recubierto de una capa de fibra de vidrio para evitar la acción corrosiva de la broma. En ese sentido también está dotado de algunas otras medidas de seguridad de las que carecían los marinos de antaño; hoy no se puede navegar sin GPS.

Por lo demás, no se diferencia de los navíos que aseguraron la supervivencia del Imperio Español durante siglos. Tiene 6 cubiertas, 3 mástiles (trinquete, mesana y palo mayor, cuya altura alcanza los 40 metros) más bauprés y un velamen de 965 metros cuadrados de superficie total que le permiten alcanzar una velocidad de 7 nudos. La tripulación está compuesta por 40 personas que gozan de algunas comodidades que tampoco había antes, como camarotes individuales. Ello se debe a que se han podido instalar en las bodegas, al no transportar carga.

El galeón Andalucía responde a un proyecto patrocinado por la Junta de Andalucía y la Fundación Nao Victoria para promover el proyecto Guadalquivir, río de Historia. Su diseñador fue Ignacio Fernández Vial y varias empresas privadas colaboraron en la financiación. Ahora, mientras dure su estancia en Shangai, podrá ser visitado por turistas y ciudadanos a la vez que pasa a ser un auténtico centro de negocios. Se pueden seguir sus aventuras a través de un blog-diario de a bordo.