Batalla Naval en Vallecas

Hoy es la Virgen del Carmen, patrona del madrileño distrito de Vallecas, donde todo está ya preparado para la Batalla Naval: los miles de marineros, arponeros, piratas y demás fauna tiene sus disfraces listos y las armas -cubos, palanganas, pistolas de plástico, mangueras, botellas…- a punto. Y eso que Madrid está a 300 kilómetros de la costa. Pero a los vallecanos les da igual porque ya han hecho realidad aquella aspiración surealista y festiva: Puerto de mar para Vallekas.

Surgió en 1981, cuando un grupo de jóvenes agobiados por el calor estival abrieron las bocas de riego de la calle Peña Gorbea, más conocida como el Bulevar, y consiguieron divertirse y refrescarse a la vez. La idea tuvo tanto éxito que al año siguiente se inauguró el imaginario puerto ante 3.000 personas, que pronto pasaron a disputar la primera Batalla Naval oficial y a elegir, en medio del cachondeo, al primer presidente de la República de Vallecas. Desde entonces el evento ha ido creciendo en participantes y litros de agua, excepto en 1992, cuando la sequía obligó a hacerlo con espuma.

Superado al parecer el conflicto con el Ayuntamiento, remiso a la hora de derrochar el líquido elemento, ahora son camiones cisterna financiados por el consistorio los que traen la munición: una decena de ellos con capacidad total para 80.000 litros. Al fin y al cabo el presupuesto de que dispone la Cofradía Marinera, organizadora desde 2001, no es muy boyante y casi todo se emplea en el agua.

A las 14:00 suele haber paella popular -de pago- para 500 personas en la plaza Vieja. Luego llega el pregón y charangas y marinos se desplazan al Bulevar para iniciar las hostilidades acuáticas a lo largo de esa calle hasta Payaso Fofó. Más tarde, secados todos los contendientes al tórrido sol vespertino, es el turno de la movida nocturna. Este año hay concierto de The Locos antes de seguir la diversión por los bares en honor de la Karmela.