Sucursal del Centro Pompidou en Metz

Sucursal Centro Pompidou Metz
El Guggenheim fue pionero marcando tendencia. El museo neoyorquino se descentralizó abriendo sucursales en diversas ciudades mundiales -en España tenemos el caso de Bilbao- y ahora todos los grandes centros de arte parecen seguir esa senda.

Si el Louvre está preparando una apertura en Lens y otra en Abu Dhabi, ambas previstas para 2012, el Centro Pompidou hizo lo propio el martes con la presencia del mismísimo Sarkozy en la ceremonia inaugural. La nueva sede está situada en Metz, a 330 kilómetros de París (hora y media TGV, cuya estación se une con el museo por una pasarela) y aspira a recibir 200.000 visitantes al año, no sólo franceses sino también de los países limítrofes, Alemania, Bélgica y Luxemburgo.

Como ocurre con el edificio nodriza, la parte arquitectónica es casi tan importante como las colecciones, y eso que la que se expondrá inicialmente hasta el 25 de octubre es de alto nivel, como indica su título, Obras maestras: 800 piezas de Picasso, Dalí, Brancusi, Miró, Kandinsky, Mondrian, Juan Gris, Matisse y otros genios que se surtirán desde la casa madre; no en vano ésta dispone de unas 65.000.

Sucursal Centro Pompidou Metz

El complejo, decía, es obra del japonés Shigeru Ban y los franceses Jean de Gastines y Philip Gumuchdjian, que le han dado una peculiar forma orientalizante por la que recibe apodos como la Nave, el Champiñón o el Gorro del pitufo. De planta hexagonal, tres galerías se superponen vertebradas alrededor de una flecha central de 77 metros de altura, con una membrana textil transparente sustentada por vigas de madera como techo. En total 12.000 metros cuadrados, la mitad de ellos dedicados a salas de exposición al que se suman un auditorio, restaurante, cafetería, tienda-librería, talleres, etc.