Bornavirus, el octavo pasajero

Un grupo de científicos bajo la dirección de Keizo Tomonaga, de la Universidad de Osaka, han descubierto que los seres humanos llevamos en nuestro genoma fragmentos de un antiguo virus que infectó a nuestros antepasados hace unos 40 millones de años. El misterioso pasajero es el Bornavirus (Bornaviridae), es un patógenos que ataca el cerebro, y que fue identificado por primera vez en los años 70.

Los restos de este virus han sido hallados en dos genes que pueden ser funcionales, aunque se desconoce cual es su cometido. Hasta ahora sólo se habían hallado retrovirus en el genoma humano, ya que éstos tienen la capacidad de infiltrarse en el ADN de las células y su secuencia, o parte de ella, se transmite a las siguientes generaciones. Se estima que los retrovirus pueden llegar hasta el 8 por ciento del genoma.

En cuanto al Bornavirus, sólo se conoce su incidencia en animales. Toma su nombre de un regimiento de la ciudad alemana de Borna que, en 1885, vio morir por su causa a todos sus caballos. La presencia del Bornavirus en el genoma humano puede que nos haya protegido de su impacto, aunque se piensa que puede tener alguna relación con la esquizofrenia.

Lo que está claro, cada vez más, es que los humanos, al igual que el resto de los seres vivos, estamos formados por elementos que hemos ido incorporando a nuestro organismo a lo largo de la historia. La evolución sigue su curso.