La apasionante inexactitud de las Sagas Vinland


En la década de 1960 los arqueólogos Helge y Anne Stine Ingstad utilizaron los manuscritos medievales de las Sagas Vinland para buscar evidencias de desembarcos vikingos en Norteamérica. Con el tiempo descubrieron el yacimiento arqueológico de L’Anse Aux Meadows, una colonia escandinava en la costa de Terranova. Pero había un pequeño problema. Aunque el lugar mostraba claros indicios de haber sido construido por los vikingos, los alrededores del sitio no coincidían con lo descrito en las sagas.

En concreto las sagas nórdicas se refieren a la zona como Vinland, lo que se puede traducir por Wineland en noruego antiguo, es decir «Tierra del vino». Y no hay ni rastro de uvas cerca de L’Anse Aux Meadows. Los Ingstad argumentaron que la palabra Vinland significaba en realidad «tierra de pastos», pero ningún filólogo secundó dicha idea. Hubo quien propuso que en realidad Vinland se refería a una extensión de tierra mucho mayor, a todo el Canadá, donde evidentemente si que hay uvas en abundancia.

Así, aunque lo que cuentan las sagas Vinland es contradictorio, lo que sí se acepta ampliamente por los historiadores es que un pequeño grupo de aventureros nórdicos llegó al continente americano alrededor del año 1000 d.C. y se asentó en L’Anse Aux Meadows.

Lo más curioso es que la autenticidad de las Sagas Vinland es dudosa. Fueron escritas cientos de años después de los hechos que narran (¿les suena?) y transmitidas basicamente por medio oral. Incluso los manuscritos se contradicen entre ellos en muchas ocasiones. Pero fue gracias a su estudio que se halló el asentamiento vikingo de Terranova, aunque el lugar contradiga a las Sagas. ¿Casualidad?.

Historia extraída de About Archaeology, Wikipedia, Minnesota State University, y Smithsonian Institute.