La utopía del Menéame Latinoamericano y una nueva propuesta.

Eli mira de reojo

A propósito de la aparición de Chuenga tengo que contarles una de mis dudas más difíciles de responder con certeza en esto de la web 2.0.

Y si bien existe un «menéame» para España, un Digg o un Reddit para los hablantes en inglés, ¿por qué el «menéame» latinoamericano jamás ha funcionado? Le llamo «menéame» por ponerle un nombre que entendamos todos.

Pues bien todo esto parte en un artículo anterior, escribía sobre la mafia de Menéame y les recomendaba:

Si eres latinoamericano, te recuerdo que Menéame es un sitio predominantemente “habitado” por españoles, las noticias internas de tu país, salvo honrosas excepciones no llamarán la atención y se quedarán en el olvido.

Esto, para recordarles que Menéame no está enfocado (se haya creado así o no) a los no españoles, de hecho y como nota de humor alguien subió ayer un dibujo: «El mundo según Menéame» (es tan feo que no viene al caso ponerlo xD)

Ahí se me ocurrió comentar:

Y latinoamérica obviamente no está xD

Al final me lo votaron positivo porque al margen de la broma, era cierto, un reflejo de lo que es Menéame (incluso olvidaron poner una foto de Chávez).

Intentos de Menéames Latinoamericanos

Revisemos las experiencias. Los que al parecer lo intentaron primero fueron los mexicanos con Enchílame y la verdad es que le fue, según palabras de sus propios usuarios hoy, bien en su momento, pero al cabo del tiempo fue decayendo.

Los ejemplos mexicanos

Según lo que cuentan usuarios del sitio, la poca atención que recibía de parte de sus administradores, sobre todo del dueño y la falta de participación (pocos comentarios) de los usuarios hicieron que el sitio fuese perdiendo fuerza, lo que hoy provoca que, pasando por la portada de Enchílame veamos más noticias españolas (de blogueros buscando un enlace fácil) y spam descarado que noticias mexicanas.

De esa desidia habría nacido Efecto Tequila, un sitio que se mantiene vivo, pero que, sin embargo topa con la falta de participación de los propios usuarios que apenas comentan. Paco Lozada, admin de Efecto Tequila lo atribuye a la idiosincracia mexicana.

De Chido, el tercer ejemplo que se nos queda, ni hablar, tiene una ausencia crónica de comentarios y bastante spam.

Ninguno de estos proyectos tiene una vocación latinoamericana.

De Copada y otros proyectos.

Copada dio mucho que hablar en su día en «el ambiente», un «menéame» argentino. La gran diferencia estructural (aparte de ir enfocado a gente de Argentina) es que detrás de Copada estaban los grandes peso pesados de la web 2.0 argentina, Mariano Amartino, Varsavsky y Oxenford. Si el problema para montar un «menéame» criollo era la plata, aquí no podían quejarse, el engendro tendría todo lo necesario económicamente para subsistir.

Pero pronto cayó… en Menéame lo destruyeron por no liberar su propio código fuente (cosa que nunca hicieron después de las críticas) y una nula comunidad de editores que animen el sitio, además de sendos errores de programación.

Hay que decir que antes de Copada existieron muchos sitios en Argentina que intentaron lo mismo pero ni siquiera contaron con la difusión de este que destaco por lo patético del resultado.

Fuera de México y Argentina también hubieron muchos intentos como explodi (chileno de parte de la gente de Por La Puta aparentemente) del que apenas hay rastro, Floréame, un «menéame» peruano, que, mirando su portada no cuenta con noticias del país sino más bien con artículos de blogs (sospecho mucho spam de blogueros) y poca participación en comentarios.

¿Malos administradores o una idiosincracia diferente?

Pueden ser ambas razones, pero ya filosofando más alguien podría decir que la falta de opinión de la gente se debe al subdesarrollo de sus sociedades, un cierto hastío de la política, de las instituciones y de lo que parece ser relevante para los medios masivos.

Cada uno de los ejemplos anteriores parece haber sido resultado de un proyecto mal planificado, lo digo sobretodo por la aparente falta de editores que envíen material. De seguro muchos de estos sitios fueron ideados por una o dos personas que subieron contenido un tiempo y no lograron llamar la atención a aquellos que pasaron por ahí por casualidad o por la publicidad.

Chuenga, que es el último intento por crear un «Menéame Latinoamericano» está partiendo justamente por ahí, con un grupo importante de personas visitando, enviando noticias y sobre todo comentando y no por el diseño o por la plata. Es un emprendimiento de un grupo de argentinos apoyados por usuarios actuales de Menéame no españoles de diversos lugares de Latinoamérica que buscaban un espacio donde la realidad de sus países tuviera espacio.

Como contras tiene justamente que luchar con su propia vocación de ser referente local y tener membresía de todas partes, evitando centrarse en un país puntual, además de un diseño quizás demasiado simple y una programación hecha en el camino, pero que, sin embargo, funciona.

Por el lado de la gente que trabaja en Chuenga, el proyecto parece ir bien encaminado, pero si sea un éxito o no, dependerá más de los visitantes y de su disposición a participar.

¿Este si funcionará?
¿Tiene alguna posibilidad?