La anacronía del Monte Atos


El Monte Atos está considerado la cuna del cristianismo ortodoxo y abarca unos 350 kilómetros cuadrados en los que hay unos 20 monasterios. Está situado en la península más oriental de las que forman la península Calcídica en Grecia, donde recibe el nombre de Agion Oros, o montaña sagrada).

El territorio es autónomo dentro del estado Griego, y todavía hoy, en pleno siglo XXI, las mujeres tienen prohibida la entrada por ley. Esto sólo ya es bastante para darnos cuenta de la clase de individuos que gobiernan allí. El absurdo llega incluso a excluir del territorio a cualquier animal de sexo femenino, excepto a las gallinas (por los huevos fritos, claro).

Por si este anacronismo no fuera suficiente (señores de la Unión Europea, ¿que pasa con la igualdad? ¿vamos a permitir integrismos radicales de este tipo en la UE?), pues ahora los monjes, según leo en Público:

pretenden apoderarse de unas 800 hectáreas de terrenos fiscales y privados que se encuentran fuera del Monte Atos. Los terrenos incluyen bosques, tierras cultivables y propiedades estatales como escuelas, plazas, campamentos de niños y campos de deportes.

Terrenos que pertenecen hoy al Estado Griego. ¿Expansionismo ortodoxo? Todo esto es preocupante, igual que lo es la ofensiva integrista del actual Papa. Todos ellos parecen pretender o creer estar por encima de las leyes constitucionales y los derechos civiles básicos. ¿Hacia dónde van las Iglesias?