Pet Sounds: 40 años. ¿Demasiada nostalgia?

Petsounds40La nostalgia puede presentarse en forma de negocio, de visita por territorios y emociones que nos son más que agradables y placenteros. Se supone que la música pop es sinónimo de diversión y que no hay lugar para la nostalgia. Pero el tiempo pasa y hay obras que ya constituyen parte de nuestro imaginario popular. Y el Pet Sounds, el disco de los Beach Boys se ha constituido en uno de esos puntos de fuga de la historia de la música pop y este año se cumplen 40 de su grabación y una nueva caja conmemorativa, Pet Sounds 40th Anniversary CD+DVD (Limited Edition Fuzzy Package), y un disco recopilatorio vuelven a traer de actualidad el disco.

Pocos discos de los 60 han tenido semejante despliegue y mira que hay obras clásicas, Velvet, Beatles y Stones; míticas, Dylan, Kinks y excentricidades maravillosas, el primero de Pink Floyd, los comienzos de Jeffeson Airplane, mil obras pero pocas tan homenajeadas y diseccionadas como Pet Sounds. En buena parte por la ingente cantidad de material grabado para su edición y también por su leyenda. Pero también no lo olvidemos por el inmenso tirón popular- y entre un público WASP, pudiente y maduro- de los Beach Boys en los Estados Unidos de Norteamérica. Efectivamente, se trata de ???hacer caja??? pero bueno, aunque se trate de escuchar ???Do it again??? (no la canción sino a Brian Wilson decirlo cientos de veces) pues tiene su morbo y su encanto. (Y qué voces, que no hablamos de cualquiera). También hay un DVD con entrevistas, telefilmes,… Vamos, que está muy bien.

Por otro lado Houston Party edita un más que jugoso recopilatorio titulado Do it again: a tribute to Pet Sounds que recoge una serie de nombres ilustres del pop europeo y norteamericano que de por sí solos impresionan: Micah P. Hinson, Vic Chesnutt, Wedding Present, Architecture in Helsinki, Dayna Kurtz, Centronatic o Daniel Johnston entre otros, con grandes canciones en sus manos. Mucho más que una anécdota o una curiosidad, toda una delicia para los oídos, altamente recomendable.

Ahora bien, lo mejor es olvidarse de nostalgias y pensar que Brian Wilson vuelve a estar activo, actuando y grabando discos, que su legado está más vivo que nunca en gente como Flaming Lips, Mercury Rev o que ha sido recogido y transmitido por gente como Pixies ( y Frank Black en solitario, con aquella fantástica versión de ???Hang on to your ego???) o desde la otra cara de la luna (glubs, no se confundan) por The Jesus and Mary Chain (sí, ellos también los hicieron versiones suyas).

Cuarenta años ya de una obra a la que le rinde pleitesía el mundo de la música pop, cuando no había sido concebida para ser música pop, sino una sinfonía celestial. A lo mejor es por eso que hay sitio para la nostalgia, porque hay mucha tristeza en Brian Wilson. No obstante él quería una obra intemporal, eterna, sin comparación. De eso hace ya cuarenta años. ¿Lo consiguió?