Del fanzine al blog (2ª parte - Entrevista)

Del fanzine al blog (2ª parte – Entrevista)

Como complemento del post anterior les ofrecemos hoy una entrevista con Vladimir Jurel (aka Fermin, o viceversa, bloguer colaborador de La Brújula Verde), co-creador del fanzine Jurelandia que tuvo su momento de gloria a finales de los años 90.

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En pocas palabras ¿qué era Jurelandia?

Fue una publicación que por su condición podríamos llamar fanzine que sacó cinco números en tres años, dirigida por Vladimir (al habla) y Valdemar Jurel. Espíritu estajanovista por tanto y un dial mal sintonizado: They Might be Giants,
Siniestro Total, Eloy de la Iglesia, Nabokov, Intronautas, Douglas Adams, Esteso y Pajares, Elvis Costello… 

¿Cómo surge la idea de hacer Jurelandia?

Para conseguir groupies, forrarnos y convertirnos en grupo de presión mediática. Hacer un grupo de rock estaba muy visto y montar una dotcom y llamarla por ejemplo Yahoo nos parecía una insensatez. Reconozco que fracasamos en el intento 

¿Por qué el nombre de Jurelandia?

Es una canción de Poch, de un disco que sacó después de dejar Derribos Arias. Nos parecía sugestiva y seductora y menos cursi que, qué se yo, ???Rayuela??? o ???Poesía de la calle??? o algo así. Se barajaron otros nombres como ???Agapimú???
que perdieron su chance en la cuarta ronda (de copas) 

¿Había alguna publicación que os influenciase?

Nos gustaban mucho los artículos largos especiales del Ruta 66 de los extras de verano (eran otros tiempos de rocanrol) , también la edición española de Los Inrockuptibles  (cuatro números del 91 al 92) fue algo digno de elogio y de admiración, entrevistas largas, todo tipo de temas, de puntos de vista. El New Yorker
era otra referencia, por lo cool, mucho mucho texto, dibujos finos y elegantes. Por supuesto muchos otros fanzines 

¿Qué diferencias había entre Jurelandia y otros fanzines de la época?

Aunque  parezca increíble nos propusimos no hablar mal de nadie, sólo hablar de las cosas que nos gustaban (en un abanico que iba desde John Waters hasta Los Chichos pasando por Martin Amis), pero la tentación es grande y la carne tan débil…  

¿Cómo se decidían los contenidos?

Principalmente de noche y en malas condiciones 

¿Cómo os disteis a conocer? ¿Cómo se publicitaba la revista?

No sé si se puede hablar de un circuito underground o alternativo, por usar dos palabras feas. Sí que lo hay en ámbitos más cercanos al heavy al punk o movimientos más politizados, pero sí se habla de contenidos minoritarios por desgracia también son pocos los medios, algunas revistas con sus reseñas, programas de radio, Radio3, suplementos de periódicos, otros fanzines, tiendas de cómics Es una cuestión de resistencia y persistencia y no merece la pena. La fama cuesta, etc. 

¿Crees que la revista gustaba a la gente?

Yo diría que no. Claro que eso sería no considerar ???gente??? a unos cuantos que sí nos seguían y hasta la leían y que en principio creo que son seres humanos, aunque ya sabemos que en marte no hay marcianos, que están todos aquí. Al final gustaba a este tipo de entes y es lo que importa 

¿Ganasteis algo de dinero con ella?

¿Qué? 

¿Porqué dejó de publicarse?

A finales de los 90 muchos fanzines empezaron a desaparecer en buena parte porque publicando en internet o con los foros se conseguía mayor público y también por la aparición de ese engendro conocido como ???revistas gratuitas de
tendencias???, en realidad catálogos de publicidad sinsustancias y el movimiento del buen rollito, que apenas lee; con los bongos es difícil. Para mucha gente es mejor mirar las fotos, ver lo que está de moda y pasar las páginas. Como esos libros de decoración y diseño que hay en las casas más modernas sólo para hacer bulto y figurar 

¿Volverá a aparecer alguna vez?

No. 

¿Crees que este tipo de publicaciones tiene sentido con la existencia de internet?

Sigue siendo más fácil llevar una revista o un libro para leer por ahí que el portátil, pero dado que estas publicaciones suelen tratar temas de mucha actualidad o quieren comunicar internet es el mejor medio, más fácil de usar y rápido, pero deberían complementarse. Por el fetiche del papel