Bob Dylan en Villalba, el pasado 8 de julio

bob dylanNo sé si fue el mágico cielo de la sierra madrileña o las ganas que tenía de ver y escuchar a Bob Dylan pero el concierto del pasado 8 de julio en Villalba (Madrid) me pareció memorable. Aquella noche ví a un Dylan en plena forma haciendo la música que le gusta, al viejo Dylan ofreciendo un repertorio rockanrolero, marchoso y alegre ante 10.000 personas entusiasmadas. Lógicamente no adelantó ningún tema de su nuevo y esperado disco Modern Times, tras cinco largos años en el dique seco. Yo no ví al huraño en que dicen se convierte el monstruo cuando va de gira. Hasta nos saludó al final con una de las rosas, que cayó desde el respetable, en su mano. Tampoco sus canciones son tan irreconocibles en directo. El Maggie’s farm con el que abrió la sesión fue magistral. Una muestra genial de lo que iba a ser todo el concierto. Curioso como se desplegaron los teléfonos móviles tras los primeros acordes de Mr. Tambourine Man (¡yo mismo conecté con Guillermo Carvajal para que la escuchara desde Oviedo! ;)). Cámaras fotográficas y de vídeo, móviles con cam, por doquier. ¡No se puede poner puertas al campo!.

Dylan permaneció todo el tiempo de pie (casi dos horas) en el mismo sitio del escenario, al piano, acompañado por una fantástica banda de músicos: Stuart Kimball y Dennis Freeman a la guitarra, George Gabriel Recile a la batería, Donnie Herron al metal y Tony Garnier al bajo.

Antes de los fuegos artificiales que supongo significaban la finalización de la cuarta edición del Festival Internacional de Jazz de Villalba, todavía pudimos disfrutar con los dos consabidos bises: la espectacular Like a Rolling Stone y una brillante All Along the watchtower. Después, cinco minutos de aplausos y gritos para que hubiera más… pero el de Minnesota ya se había subido al autobús que le llevaría a Valladolid. La gira interminable es lo que tiene. Nosotros ya estamos deseando verle por aquí otra vez el año que viene.