Gregory House again

Los martes por la noche estoy completamente enganchado a la segunda temporada de la serie House, que se emite en la cadena Fox hacia las 22.15 de la noche.

En el capitulo de ayer, el 9 de la segunda temporada (atención, este enlace contiene spoilers, así como las líneas siguientes), un impasible doctor House miraba de reojo a una mujer que se retorcía en el suelo víctima de un ataque de no-se-qué mientras seguía con atención en un monitor una carrera en la que había apostado 500 dólares a no-se-cual caballo.

Mientras un sujeto que decía tener conocimientos de reanimación trataba de hacer algo por la mujer, House seguía con la vista puesta en la carrera y a la vez criticaba los esfuerzos del tipo, para finalmente indicar a los presentes que llamasen a una ambulancia que la trasladase a su hospital. «Diganles que su médico es el doctor House» concluyó, mientras veía como volaban sus 500 dólares.

La escena en sí, tal y como está resuelta visualmente, es bastante simpática. Digo simpática porque decir «graciosa» me parece un poco exagerado. Pero yo me reí viéndola. Eso es lo bueno de la ficción, que te puedes reir de cosas que, si fuesen reales, no tendrían ninguna gracia.

Y creo que el hecho de que sea ficción es también la causa del gran éxito del personaje. Porque ¿quien querría trabajar al lado de una persona así? Lo que nos gusta de House es que es insoportable, tirano, maleducado, grosero, etc. etc. pero con otros. Yo, desde luego, nunca querría a un tipo así a mi lado, salvo que fuera mi mejor amigo claro. Y aquí es donde entra el otro personaje importante de la serie, el doctor Wilson, auténtico contrapeso y conciencia de House. Es el personaje con el que se identifica el espectador para poder aceptar y disfrutar del personaje House.

Eso sí, he de admitir que muchas veces me gustaría tener la facilidad de palabra y la inventiva de House, cuyas frases me parecen muy conseguidas y certeras. Y en cuanto a su calidad como médico, qué decir, yo quiero un medico así si me pongo enfermo, que se juegue su puesto por salvarme.

Everybody is in da House