Al fin, Deiá y Robert Graves

Ayer fuimos a Deiá. El pueblo es una maravilla, escalonado sobre la montaña con la iglesia en el punto más alto. Y junto a ella el cementerio donde está la tumba del poeta Robert Graves. Yo quería ir a Deiá sólo para verla y hacerme una foto junto a ella, y lo hice (publicaré la foto cuando regresemos). Me sorprendió la extrema sencillez de la lápida, sin labrar y con el nombre del poeta escrito a mano. Pero la situación es magnífica: al fondo, en el suelo, a la sombra, con vistas a la tramuntana y al mar. En el pueblo vimos varios restaurantes, un supermercado, un banco, dos tiendas de artesanía y la librería Simon Finch (con un local en el pueblo y otro en la carretera); pero ni la más minima referencia a Robert Graves, ni una placa, ni un recuerdo, nada. Tan sólo una tumba solitaria. Por el contrario, en la cercana Valldemossa tropiezas con Chopin a cada paso que das. Por cierto, en Deiá tiene su casa, dicen que impresionante, el actor Michael Douglas.