Reflexiones sobre el aldeanismo
Hay una tendencia en Asturias que viene de antaño y que durante mucho tiempo ha sido un lastre para el desarrollo de nuestra región. Su nombre vulgar es “aldeanismo” y consiste en no mirar más allá de las narices de uno mismo, de su pueblo y entorno inmediato. Según una definición bastante acertada el aldeanismo es la “estrechez de miras y tendencia a valorar en exceso los usos y costumbres locales, comarcales o regionales con desprecio de los ajenos”.
Últimamente ese aldeanismo se manifiesta de modos diversos, uno de los cuales es pretender imponer la creencia de que la cría de ganado vacuno, los problemas de salud del vecino o la rotura de la cañería del agua de una calle son temas muchos más interesantes y contribuyentes al progreso social, económico y cultural de una región que la difusión de las nuevas tecnologías, los nuevos adelantos científicos o la educación informática de los ciudadanos.
Otro tipo de aldeanismo consiste en mantener la convicción de que todo lo que viene de fuera es mejor que lo que se hace aquí, y quizá por eso se tiende a buscar refugio en viejos métodos con disfraz de moderno.
Hoy en día se entiende por aldeanismo también a los nacionalismos a ultranza, los localismos exacerbados y otras lindezas que yo pensaba que en Asturias estaban plenamente superadas. El viejo chiste de los habitantes de una ciudad asturiana hacia los de otra de la misma región siempre lo he visto como un chiste. Ahora estoy empezando a pensar que no lo es. Espero que no se confirme.
La cuestión es que todavía hay un porcentaje, no se si grande o pequeño, o si más grande en algunos sitios y más pequeño en otros, que prefiere no enterarse de para que sirve eso del Google Maps mientras sepa las cuitas de la tía Blasa, por ejemplo. Eso en realidad no es malo, cada cual tiene derecho a interesarse por lo que le apetezca. Lo malo es que desde organismos, medios e instituciones que se supone apuestan por el futuro, la educación y el progreso, se jaleen y fomenten ese tipo de actitudes.
Hala, ya me he quedado agusto. Este post se autodestruirá cuando se me pase la rabieta.


Chiqui dice:
10 diciembre, 2008 a las 18:24Y además, no hay manera de que nos entre en la cabeza. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
El día que demos ese paso adelante nos irá mucho, mucho mejor.
il Padrino dice:
10 diciembre, 2008 a las 22:09Ole y Ole
Raúl Ordóñez dice:
11 diciembre, 2008 a las 00:21Chapeu con el post Guillermo. No puedo estar más de acuerdo. Desgraciadamente el “aldeanismo” es un fenómeno mucho más global y traspasa las fronteras de la noble tierra Asturiana.
Playu (jose angel garcia tomas) dice:
11 diciembre, 2008 a las 00:30Por desgracia el “mirar al ombligo” continua siendo así a pesar de los tiempos.
Y la pena es que los que estamos “fuera”, tampoco hacemos mucho para intentar cambiarlo pues en la mayoría de los casos nos limitamos a ser espectadores.
triste muy triste….
Michelle dice:
11 diciembre, 2008 a las 11:16Muy bueno el post, a veces va bien un blog para desahogarse, verdad?! Lo que he encontrado especialmente interesante es lo que dices sobre el dualismo del “aldeanismo”, de pensar que todo lo que viene de fuera es mejor pero a la vez negar esta otra realidad y seguir haciendo las cosas de la manera de siempre, aunque sea vistiéndola de “moderna”.
Guillermo Carvajal dice:
11 diciembre, 2008 a las 12:29Estoy de acuerdo con vosotros, no hay manera de que les/nos entre en la cabeza, y no es algo exclusivo de Asturias. En España por desgracia arrastramos ese lastre desde los tiempos de Felipe II. Ciertamente triste.
Pedro dice:
11 diciembre, 2008 a las 13:36Si en internet no fueran posibles este tipo de comentarios, los psicoterapeutas tendrían una agenda más apretada y una cuanta bancaria más abultada.
Me apunto a esta vertiente de la blogosfera y a tu visión del “aldeanismo” global.
Salu2
Maikelnai dice:
14 diciembre, 2008 a las 01:13Para mi tu eres el ganador, a pesar de que no uses madreñes sino Iphone, a pesar de que vivas en Oviedo y no en una aldea de 180 habitantes. A pesar de que a ti te lean miles de personas a diario en todo el mundo y a ellos 4. A pesar de que tu tengas un blog y no un “medio de comunicación vecinal”. Esta es nuestra tarjeta de presentación frente al mundo, cuanto más aldeano más auténtico. El año que viene conmigo que tampoco cuenten. (Lo siento por Carlos, que debía ser el único del jurado que sabía lo que era un blog).
María Victoria Rodríguez dice:
15 diciembre, 2008 a las 12:49Vivir mirándose el ombligo, creer que lo de afuera siempre es mejor que lo propio, vanagloriar la “tradición” y los “usos y costumbres populares” no estaría mal (después de todo es una opción personal y respetable, como bien decís, además de la manifestación de un gigante sentimiento de inferioridad) si no estuviera hipócritamente camuflada de “modernidad”. Un discurso progre de la boca para afuera, y una inercia atávica anclada en el pasado. Algunos podrán deshacerse del ancla y dar el paso a la modernidad de verdad, integrando, aprendiendo y creciendo. Otros, seguirán en ese pasado creyendo que son dueños de la verdad. Dejalos, no vale la pena. Seguí haciendo tu camino. Hacia adelante.
Felicitaciones por el verdadero premio, el que te dan tus seguidores (miles) día a día, con la mira puesta en el mañana.
Guillermo Carvajal dice:
15 diciembre, 2008 a las 12:51Gracias amigos. En cualquier caso, no le demos más vueltas. Sigamos a lo nuestro, que es lo que importa y lo que nos gusta.