Bycatch: capturas accidentales durante la pesca

Probablemente nunca habían oído este término hasta ahora pero quédense con él porque la actividad que representa se hace cada vez más frecuente, pese a los esfuerzos por ponerle coto. Se llama bycatch a la captura accidental de especies durante la pesca. En la web de WWF se explica de forma estadística y visual.
Pero últimamente estas capturas accidentales se han convertido en un complemento: una vez a bordo los animales, en lugar de devolverlos al mar, sirven de producto extra para paliar la cada vez mayor escasez de peces.
El asunto tiene repercusión especial en casos como los de especies en peligro, caso de los seláceos (tiburones) y cetáceos. Y no sólo por su utilización en restaurantes de lujo de Japón, Noruega e Islandia, los 3 países que aún mantienen la caza de la ballena como industria: la tendencia se está invirtiendo y aquellos lugares que tienen problemas con sus fuentes de proteínas empiezan a ser consumidores.
No es mera especulación. Hay un informe de Biological Conservation que analizó esta cuestión acumulando datos durante 4 años y llegando a la conclusión de que, desde 1990, hay 114 naciones que consumen mamíferos marinos; 7 más que desde 1970 hasta esa fecha. No se habla sólo de ballenas sino también de delfines, focas, manatíes, etc. Incluso otros tipos de animal, como tortugas y aves marinas. De hecho, las grandes ballenas son una parte más bien pequeña de esto.
La parte más tremenda del bycatch está en el hecho de que los seres humanos tengan que recurrir a coger especies protegidas y, lo que es peor, despojos encontrados en la playa, en equivalencia a lo que en tierra se denomina bush meat. Porque, además del perjuicio común que supone esquilmar el mar, está el hecho de que los grandes mamíferos acuáticos (y los tiburones) acumulan en sus organismos peligrosas cantidades de mercurio que, siguiendo la cadena trófica, pasarían a quienes consumieran su carne.
Terrible alternativa. Morir de hambre o de envenenamiento por metales pesados.
Foto: wakeproject.net


#elvalorD dice:
16 febrero, 2012 a las 18:31El final de tu post es aterrador. Y es verdad, nadie comería carne de animales enfermos y viejos, en cambio con el pescado nadie protesta. Yo había leído que sucedía con lo delfines al pescar atunes. Aunque claro, como ya casi no quedan atunes debe pasar menos… Como siempre un muy buen post. Saludos!
Jorge Alvarez dice:
16 febrero, 2012 a las 20:02Pasa muy frecuentemente con delfines, tiburones, tortugas y mamíferos marinos, entre otras especies. Los cetáceos en general acumulan bastante mercurio.
Y respecto a los animales terrestres, últimamente se ha detectado un aumento de frecuencia de consumo de carroña por parte de humanos. Así que la cosa no pinta muy bien.
#elvalorD dice:
16 febrero, 2012 a las 21:44Pues la verdad que no pinta nada bien. Si además añadimos a la ecuación los vegetales crecidos en subsuelos contaminados o/y cultivados con transgénicos, químicos, insecticidas, etc. pues mucho peor.