En Curioso pero inútil Remo cuenta esta anécdota de "juventud". Me hizo gracia y me recordó todo aquello por lo que pagamos nuestros buenos euros y luego resulta que es como los "magufos de turno". Pa que les voy a decir más, dejo un trocito de la conversación y el resto lo lean en CPI.
Remo: – Hola, vengo a que me esnife el karma inguinal para predecir mi futuro y eso.
Magufo de turno: – Muy bien. Acomódate mientras uso mi kristal-zen-energótico-telúrico del antiguo Egipto para esnifarte que no veas… Serán 5000 pesetas por la sesión.
R: – Estupendo. Aquí las tiene. Si me puede hacer una factura con iva detallado, por favor…
Mdt: -¿? ¿Qué?
R: -Una f-a-c-t-u-r-a. Para que quede constancia de que usted ha prestado un servicio que yo he pagado.
Mdt: -Ya, pero es que yo no trabajo así. No hago facturas.
R: -Ah, dinero negro, cómo mola. Pillín. Bueno, por lo menos póngame por escrito sus predicciones y su domicilio social y NIF para que si luego no se cumple lo que me pronostique, pueda ir a buscarle para que me devuelva el dinero. O denunciarle a la OCU.
Mdt (visiblemente azorado ante un niñato de 17 años que le andaba tocando las narices): -Verás, es que el karma inguinal es una energía (¡ding!) muy sutil, y no se pueden garantizar resultados, a veces lo veo muy claro y otras no…
R: -Ya, pero el caso es que usted me está prestando un servicio que a veces funciona y a veces no, me está cobrando por ello y ni siquiera me da opción a reclamar. Si usted fuera un profesional de cualquier otro ramo yo podría denunciarle. Así que deme una factura con iva, deme unas predicciones por escrito o deme mi dinero, farsante.


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