¿Se puede ser buen bloguer y padre a la vez?

Hoy me ha gustado mucho un artículo de Stacey Higginbotham (Gigaom) en el que se pregunta si se puede ser al mismo tiempo buena madre y buena bloguer.

El caso es que estoy seguro de que muchos estareis, como yo, en esta misma situación. Por un lado la pasión por el blogging y por otro las obligaciones familiares. No hay tiempo para todo, aunque con una buena organización se puede llevar bastante bien. El problema surge cuando haces del blogging tu profesión y te exige estar conectado la mayor parte del tiempo.

Por ejemplo, cuando yo trabajaba como editor para una red de blogs comercial me agobiaba bastante la necesidad, en cualquier caso no impuesta por la empresa, de tener que estar pendiente del blog las 24 horas del día. Simplemente, era imposible. Las redes de blogs comerciales ¿son para jovenes sin compromisos, o para solteros, o para casados sin hijos? Pues casi que si. El resto debemos acomodarnos al slow-blogging, una opción que, a imitación del slow-travel nos permite centrarnos en lo verdaderamente importante sin dejar de atender nuestra pasión.

El slow-blogging consiste en una práctica del blogueo más meditativa, no tan impulsiva, y alejada de la vorágine de la actualidad. Creo que va ser lo que toca a partir de ahora. A ver si lo conseguimos.

¿Cual es vuestra situación? ¿Qué opinais?