Arqueología

Los sofisticados discos y tubos neolíticos de jade chinos cuya función exacta se desconoce

Los sofisticados discos y tubos neolíticos de jade chinos cuya función exacta se desconoce 25 Enero, 2017

Licenciado en Historia del Arte, ex-bibliotecario, en la blogosfera desde 2005 con La Brújula Verde. Escribo sobre historia, arte, cultura, viajes, geografía...Trabajando en tylium.es, contenidos y publicidad para blogs.

Discos bi / foto 三猎 en Wikimedia Commons

Durante el III milenio a.C. la cultura Liangzhu, localizada en la actual provincia de Jiangsu al oeste de China, produjo unos singulares artefactos de jade, cuyo significado y función exacta son todavía desconocidos.

Se les conoce como Bi (discos) y Cong (tubos) y su grado de sofisticación asombra a los investigadores, constituyendo los más impresionantes y al mismo tiempo enigmáticos de todos los objetos de jade hallados en yacimientos y tumbas antiguos de China.

Los bi son discos planos de piedra jade que presentan un pequeño orificio en el centro. Su tamaño varía, se han encontrado ejemplares desde tan solo 1 centímetro hasta 1 metro de diámetro, pero el tamaño medio se situa en unos 25-30 centímetros.

Los bi neolíticos no tienen decoración alguna, aunque posteriormente se les fueron añadiendo motivos geómetricos, principalmente hexagonales, y detalles que pueden representar deidades asociadas con cuerpos y elementos celestes.

Por su parte los cong presentan una forma exterior rectangular o cuadrada que rodea el tubo interior circular, y su tamaño también varía entre unos pocos centímetros y 1 metro de altura. Los más antiguos presentan decoraciones geométricas, que se fueron complicando progresivamente hasta el momento culminante de su manufactura durante la dinastía Han (202 a.C.-220 d.C.) en que los motivos ornamentales son cada vez más complejos.

Discos bi en el British Museum / foto Mike Peel en Wikimedia Commons

Pero en lo que respecta a los ejemplares neolíticos, ambos tipos de objetos parecen estar fuertemente relacionados y asociados. La hipótesis principal es que los cong simbolizan el cuerpo o la Tierra, mientras que los bi representan el cielo, tanto espiritual como físicamente. Su propósito o función continua sin resolverse.

Se cree que eran indicativos de una alta posición social y, efectivamente, el coste y tiempo empleado en su fabricación (el jade es una piedra dificil de trabajar) parecen sugerir que solo los más poderosos miembros de la comunidad podían permitírselos.

Bi y Cong en el British Museum / foto British Museum

La gran mayoría de bi y cong se han encontrado en tumbas en numerosos yacimientos arqueológicos. Y en grandes cantidades, tantos que una sola tumba de las excavadas contenía 25 bi y 33 cong. Los bi se colocaban sobre el estómago y el pecho del difunto, en la espalda, el tórax y sobre la cabeza, y en otras ocasiones alineados con el cuerpo. A veces aparecen superpuestos formando pequeñas pilas de discos, pero siempre que esto ocurre los bi suelen ser de inferior calidad o peor trabajados.

Se cree que los ejemplares neolíticos podían tener una función funeraria ritual, los bi como símbolos celestes que acompañaban a los muertos a la otra vida y los cong como el elemento que conectaba el cuerpo con la tierra.

Posteriormente se les atribuiría un significado moral y de estatus social, de modo que los bi capturados a los generales enemigos derrotados se convertían en símbolo de victoria y de la sumisión de éstos.

Disposición de objetos de jade en una tumba / foto University of Washington

La importancia histórica y arqueológica de estos objetos radica en que pueden constituir un testimonio de las primeras etapas del desarrollo de conceptos cosmológicos que, más tarde, influirían profundamente en la cultura china. En este sentido algunos expertos opinan que eran utilizados por los chamanes, los líderes religiosos de las sociedades Liangzhu, para transmitir esos conocimientos cosmológicos.

Durante la década de 1950 apareció en círculos pseudocientíficos y ufológicos un hoax acerca de unas misteriosas piedras de Dropa, cuya edad se remontaría a 12.000 años. No obstante y a pesar de que el tema sigue candente en dichos círculos, nadie ha podido ver personalmente jamás una de esas piedras, y por las pocas fotografías que circulan parecen ser en realidad discos bi.

Fuentes: KhanAcademy / The Original Significance Of Bi Disks (Teng Shu-P’Ing) / BiDisk / He-Artefakte / Wikipedia

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