Supermercado virtual en Seúl

Cada vez se generalizan más las compras por Internet. No sólo de productos de merchandising, libros o elementos turísticos (billetes de transporte, hoteles), como hasta hace poco, sino también la clásica compra de la comida. Seguimos escribiendo una larga lista pero en lugar de ir con ella al supermercado entramos en la web oficial de éste y vamos marcando los artículos deseados, pagando con la tarjeta y esperando a que nos traigan el cargamento por la tarde o al día siguiente.

Ahora bien, suele pasar que el producto que elegimos no era el que creíamos, o se nos pasan otros que cogeríamos de poder verlos en su estante durante una compra clásica. Pues bien, una cadena de supermercados llamada Tesco acaba de idear una combinación de compra on line con la física de toda la vida.

El cliente acude al súper -normalmente ubicado en un centro comercial, donde invierte el ocio de fin de semana- y puede ir recorriendo los pasillos donde están los productos expuestos… sólo que no están. Se trata de pantallas luminosas con vinilos que llevan las fotos de las diferentes cosas: carnes, pescados, detergentes, bebidas, etc. Cada artículo tiene un código que sólo hay que introducir en un smartphone mediante un programa Home Plus app y así se va configurando la lista de la compra. Luego se paga a través del mismo teléfono y el resto es igual que si se hubiera hecho desde el ordenador de casa, llegando la mercancía en el tiempo estipulado.

Tesco abrió este supermercado físico-virtual el pasado 28 de marzo en Seúl (Corea del Sur) ofertando medio millar de productos bajo una idea de competitividad: ¿cómo conseguir ser la cadena número uno sin incrementar el número de establecimientos? El ahorro de costes es obvio: no hay cajeras ni reponedores y se hace innecesario transportar artículos del almacén central al súper. En cambio, tendrán que aumentar el número de transportistas a domicilio y el personal de administración, supongo.